Thursday, September 02, 2010

En el camino - Dearborn




I
Huevos benedictine y pancakes
junto a Henry Ford, plástico y con la mirada negra,
una maqueta tibia de un mundo que no existe más.
Ni ruinas del tiempo, del trabajo, de las despedidas.

De los aviones enemigos que cruzaron el pecho a oscuras

De la mentira secreta en que nunca dejó de vivir el yo

Del hambre de madrugada que palpó la espalda a ciegas.

II
Cereales y café con leche
la luz muele el sueño sobre la cama
entre las sábanas, el sol
ese animal extraño que deja ver todo lo que tapó el deseo.

Thursday, August 26, 2010

En el camino - Rio de Janeiro II




Las luces de Rio desde el cielo
limpian la memoria
esa fronda helada en que duerme la niña,
donde el vestido de lycra blanco cae entre plumas,
el corazón bordado con hilos de seda
rueda barranca abajo desde el morro,
y las aguas de marzo reparten a domicilio
toda la mugre del carnaval. No, no es
en ese paisaje que mi boca vuelve a decir amor
ni donde muerde las palabras que dijo, las que no
y las que sólo usó para no andar desnuda en una ciudad extraña.
Las luces de Rio desde el cielo
limpian la memoria
esa fronda helada en que entra la niña
y hace lo que siempre quiso hacer:
irse.

Sunday, August 15, 2010

En el camino - Buenos Aires




El gran hombre
hilvana el hilo de oro para ajustar su boca a la memoria.
Memoria, dice y repite el eco de su gran casa en llamas
la misma palabra, partida al medio.
Memoria, dice y repite el eco de su gran alma encallada
partida al medio.

Friday, August 13, 2010

En el camino - Mar del Plata IV




Primero acunó a su padre
en el fondo de la gran casa, su otro hogar
donde él amaba a todas las mujeres del mundo.
Ella les acercaba el agua caliente para el té
en una tetera de porcelana cascada, pensando
en una gota de sangre, en el amor, en la muerte.
Él terminó saliendo de la vida,
nunca de todas las mujeres del mundo que siguieron
yendo por el té. Por la mueca de un hombre en una mujer.
Vació la gran casa, simuló su historia en un gran mercado chino
en una casa de fiestas de esas que tienen juegos de colores
un pelotero, una casita para treparse y caer, animales raros.
Y cuando las luces encandilaban su cara, una noche desmanteló
las paredes, el secreto, las ruinas en que él la había construido.
Fue su venganza, transformar la casa en un amasijo de polvo
y ver, tomando el té, como los camiones se llevaban los escombros
su nombre, el nombre, los hombres todos que él había sido
para todas las mujeres del mundo. Y cada día reía
cuando jugaba, a correr una carrera infinita, a andar en una bicicleta
que no la llevara a ningún lado, sino hasta ahí,
a la par del vacío del hombre,
su hombre, los hombres todos que él había sido.
Cerca, el rumor de las voces que él esparció la arrullaba en su carrera
le señalaban un lugar en el pasado y que sí, algo había en el horizonte
y algo en todos lados, su ausencia.
Fue una trampa más, no quizás de él, si de su fantasma que fue polvo y
piedra, sin haber dejado nunca de ser ruina. No había nada.
No había nadie. Cuando las ruinas ya estaban sobre ella
Lo vio, en un instante, a él, caminando hacia el fondo de su casa
y las escuchó alborotadas, a todas ellas besando a su hombre
el nombre, los nombres que él era para ellas.
Y sintió una gota de sangre en su boca,
El amor y la muerte.

Monday, August 02, 2010

En el camino - Tandil




La fronda del frio,
una estola de plumas apasionada
me envuelve y me besa
en el momento exacto en que el Jeep
llega a 60 km por hora. Desde la guerra
que no llegaba tan lejos. Desde mi guerra
que no besaba algo tan frio.

Lejos y helado, el fantasma del amor
acecha en las calles de Tandil.

Tuesday, July 27, 2010

En el camino - Trelew II


(la foto es de Guido Piotrkowski)

I
En el bar del Touring Club, las reinas esperan su hombre
aquel que las llevará lejos, una mañana, en andas.
Todas dicen que Butch Cassidy era,
uno de esos que saben cómo hacerlo.
Algunos dicen que se fue a Australia, otros que nunca estuvo.
La reina mayor dice que así son los hombres:
o nunca están, o ya se fueron.

II
Del bandido sólo queden sus armas,
tiradas sobre la cama y sin balas,
y aún hacen temblar a las señoritas
que toman el té los domingos, coronadas.
Cuando nadie las ve, tocan el acero Winchester
y le cuentan a las amigas,
que levantaron de la cama con sus manos, el arma de un asesino.

III
Dicen que huyó porque extrañaba a su amada,
la que él toma con la mano helada,
sentado en el capot de un Ford, en su último retrato.
Dicen que en la cama solo hablaba
en su idioma natal
y que el colchón verdadero, no el que ahora lo reemplaza
era mullido, con plumas.
La mayor de las reinas asegura que
en esas camas los cuerpos caen en un mismo pozo
que el calor se confunde
con la fronda de plumas, con el frío de la helada
con el invierno, con el deseo de morir en la cama.
Con el amor.

IV
El hombre que las elige por toda la provincia
Les promete llevarlas siempre al Touring Club,
al cuarto del criminal,
al lugar donde el champán se lo regalan.
Ni bien entran por la puerta principal
les pone la cinta nacional, la corona preciosa
y las invita elegir cualquier mesa que quieran.
Ellas cuentan sus trabajos diarios,
las tareas que las hicieron reinas, él sus viajes maravillosos
las historias de todos los reinos,
la forma en que descarta en el mar los restos de su trabajo.
Ellas esperan escaparse hasta el cuarto del criminal,
él que ellas vuelvan a perderse en la estepa
Ellas que la historia sea suya, él ser inmortal,
ellas amor, él ser algún día al que elijan.

Monday, July 26, 2010

En el camino - Mar del Plata III




En el fondo del fuego, cruza como un rayo la noche
El iman que se llevó al secreto, las cien formas de su cara.

Todas las formas en que ella dijo

Y a veces ni siquiera eso

Y a veces ni siquiera ella.

Sunday, July 25, 2010

En el camino - Mar del Plata II




Lluvia, en el lomo del silencio
esa fronda helada en que ella duerme o señala.
Y a veces ni siquiera eso.

Y a veces ni siquiera ella.

Wednesday, July 21, 2010

En el camino - Puerto Madryn II




I
No soy yo el eco recortado de mi nombre
escrito en la misma pared en que explican las mareas
el océano, la fuerza lunar sobre la masa de agua.
No soy yo donde se hunden los restos del naufragio.

II
Saben, en la habitación donde sueña mi infancia
que los amos del amor no duermen aunque uno ya se haya ido lejos
aunque uno haya dinamitado la mitad de la casa,
para prender fuego la parte restante.

III
Nadie conoce lo que ama
ni el mar, ni el deseo del mar
en llamas. Nadie, nada, nunca
en el mar, ni en el deseo del mar
en llamas.

Sunday, July 18, 2010

En el camino - Puerto Madryn




El niño lee el Fondo del mar sólo
con la luz del cuerpo apagada
en la estepa nocturna de la madrugada.
Juega con las palabras, el océano
toda el agua entre los dedos,
viaja al futuro feliz, con una escafandra dorada
y todo el aire del mundo encapsulado.

El niño lee en el cuarto de la infancia
sólo es un buzo explorador en el lenguaje,
ese nido de monstruos que le enseñan
que la vida es un viaje, descubrir,
nadar en un mundo desconocido.

El niño ya no anuda, zurce
con las palabras que trae el mar
otra manera de decir yo.

Tuesday, July 13, 2010

En el camino - Rosario II




I
En Rosario construyeron una rambla para caminar sobre el agua
Y desde ahí, cuando pasan los barcos de paseo, se puede ver
Y saludar a los turistas, embarcados en un viaje a ninguna parte.

II
La rambla es una rampa con curvas que va siguiendo el contorno del rio,
aunque en el verano el agua subió 6 metros, no logró tapar el camino.
Los hombres sabios saben cómo calcular su obra para escapar de la naturaleza.

III
Los días de sol, aunque sea invierno, los barcos se llenan de gente
la mayoría se ponen camperas de colores, se cubren las caras
y sacan fotos del agua, los árboles con las copas hundidas en el rio,
los hombres que los miran, niños que corren en la orilla. En ese paisaje
se esconde el terror de descubrir que la memoria estará llena de lugares
donde nunca estuvieron, donde jamás van a volver a estar.

IV
El frio eriza el aire, o algo muy raro, que hace qué, como no pasa lejos del agua
se huela la mugre de los turistas que viajan en cubierta, el pez que muere
brillando sobre el hormigón armado, y el perfume a flores blancas y vino tinto
en los labios de una dama. Si se toman esos labios con la mano, el frio desaparece.

Wednesday, July 07, 2010

En el camino - Rosario




Camino a Rosario, dos torres Eiffel en los techos de Pergamino
allí donde siempre hay enormes tanques de agua dulce,
una señal más, de que ningún lugar está a salvo
de lo que pasa en el resto del mundo, o qué
hay una reserva de la obra del hombre, lista para sobrevivir
al fin del mundo, en el lugar menos pensado. Sin embargo
después de 9 horas en dos colectivos semi cama
en Rosario la torre se repite, en el frente de una gran tienda
donde señoras paquetas venidas a menos compran
las telas para vestirse de noche con luces, zurcidas con el amor
intacto. El recuerdo de todas las torres Eiffel vuelve
hasta la canchita donde aprendí a hablar como soñaba
con los restos óseos de mi lenguaje, la infancia.
Era una cancha sintética, llena de frío y de extraños
donde jugaba de 3 los sábados a la mañana. Para ir
me bajaba donde Marlon encontraba su último tango,
en Paris. El futbol, el rio, la torre y a la vera de la torre
nadaba los 90 minutos, entre los fantasmas del rio
el amante, ese hombre que ya no soy yo, intacto.
Pero no son las torres las que te dejan ver lejos,
son los hombres que las construyen y esperan
agazapados como la infancia en la memoria
para llevarte de la mano donde siempre estás solo
esa canchita artificial, donde todos hablan otro idioma.

Wednesday, June 30, 2010

En el camino - Capilla del señor




I
El señor que sabe lo que pasa en el tiempo
abre un mapa con las manos, en el aire, y la evaporación del alcohol pasa a ser un número
La cifra que el abuelo Juan no sabía estar bebiendo en las noches de la pampa.

Es que en la tierra donde crecen los granos los hombres no saben exactamente lo que pasa
no cuando se hace de noche y los camiones llenan los trailers con todo el oro del día.

II
En la capilla el niño duerme
ángel, precioso, dulce compañía
reza María mientras el abuelo Juan
duerme su cuerpo dándole besitos
Al old scocth whisky que guarda en el placard.

III
A la mañana el amor es la forma en que el abuelo Juan recibe la taza de café
con las dos manos
un beso en la frente de María, la alegría de las botas de cuero limpias
los chicos lejos, educándose como dios manda
los animales salvajes, las tranqueras cerradas, que la tierra en que viva tenga nombre
el señor que le deja en el escritorio
dinero, y separa una parte para el juicio final en la vida del abuelo Juan.

IV
A la mañana el abuelo Juan ara el campo, dice yo con sus manos,
mientras encuentra en el cielo la lluvia que hará feliz al señor
donde quiera que este esté.

VI
A la noche, sombras emplumadas, un frio eléctrico sacude los barriles
y la madera hace nacer el old scocth whisky del abuelo Juan.
A la mañana, medio siglo después seré yo el que vea en un mapa abierto en el aire
la historia de esa noche, el tiempo en piezas de madera engarzadas a mano
La ubicación de la sala de la que le enviaban amor a la pampa

Esos besos en la noche para dormir
solo para dormir como un héroe de su tierra.

Saturday, June 26, 2010

En el camino - Mar del Plata




I
Los hinchas de Aldosivi aprovechan la marea baja
para declarar su amor en un muro

se mojan los pies, cabalgan la espuma y el yodo en el mismo momento en que recuerdan la cursiva
olvidada ya en los recreos del primario.

II
Quien escribe amor como un niño sabe lo que hace.

III
Arena, agua, sal, el mar
lamiendo la obra de los hombres
con el amor de los que saben que todo eso tarde o temprano será destruido.

Tuesday, June 22, 2010

En el camino - Pergamino




En Pergamino hay un hotel donde las camas son rojas,
hay buena presión de agua y a la noche, si dormís boca arriba
las ninfas te besan el pecho. A veces la boca y siempre
vuelven a su patria, la televisión digital.

Hay un limonero que florece las cuatro estaciones
con los limones más amarillos y jugosos del mundo.

En Pergamino las cosas más bellas
crecen a la noche en o en el patio trasero
de la playa de estacionamiento de un hotel 3 estrellas.

Saturday, June 19, 2010

En el camino - Venado tuerto




I
La cama del coche no alcanza a dormir al monstruo
Incandescenete como uno de esos peces del fondo más hondo del mar
Cuando brilla revela, cuando se apaga asusta.

II
La ruta acuna a mis dueños nocturnos
les zurce su poder a mi infancia, el campito en que juegan a su antojo.

III
Al final del camino un taxista me cruza
la noche con la radio encendida
en algún lugar un gendarme le explotó la cabeza a un niño,
para su desgracia.
Él pide que hagan eso con los delincuentes y los tiren a un pozo.

IV
En la otra punta de la noche está Venado Tuerto
La mujer que festejaba la carne exportada
Y exigía para ella la mejor a un precio miserable.
La noche vio dormir a ella e hizo de mí un viajero
Un rehén, un señalado.

Al final del viaje
el hombre que sabe cómo debe morir la gente
Me lleva dormido a mi cama.

En el camino quedaron sus aliados
Jugando a los arqueólogos con los restos óseos de mi cabeza prendida fuego.

En el camino - Trelew




I
No viajamos juntos
él me lleva
como un cachorro, una promesa
como el viento que hace del mar espuma
brisa
sal
arena.

II
Dice que estamos en lo más alto de esa tierra
Yo veo una planicie con arbustos oscuros helados
y el horizonte hundido
como la lluvia entre los árboles.

III
Él sabe los nombres de cada especie, cada planta, los animales.
“los guanacos a veces se cruzan en la ruta, desde que dejaron de cazarlos ya no temen”

Las armas y la muerte ahora están en la ruta, el temor se mudó a los hombres.

IV
Cruzamos la señal que dice Comodoro Rivadavia 165 km.
A la vera un hombre montado en una yegua
surce el camino a las señales,
la tierra al lenguaje de la propiedad, su nombre.

Cuando encuentra un animal muerto
separa la piel de la muerte y la cuelga en el alambre.
Al final del día, las bestias y la noche no dejan nada.

Los que pasamos nos perdemos ese espectáculo
Adormecidos de tanto desear el futuro que anuncian los carteles.

IV
Al final somos nosotros
Las palabras, nuestras historias
los que dividen la tierra,

no el camino que hicieron otros.

Monday, June 14, 2010

En el camino - Gaiman



Dice la mujer que corta las tortas que la princesa era deliciosa

dice que durmió sin trabar la puerta y que reía de noche

dice que en los restos de su té se adivinaba un futuro luminoso

dice que ella se lo dijo

dice que la que más le gustó fue la de frutillas

dice que llevaba una corona brillante como la plata que sacan de los cerros

dice que sólo se la sacaba a la noche

dice que parecía caminar sobre el agua

cuando andaba por las calles de tierra del pueblo.

Tuesday, May 18, 2010

En el camino – Mendoza I



I
El equilibrio desnuda, un poco miente, a veces sabe.

II
Está en los pies el amor, la escala que mide la gran casa prendida fuego donde se viste la noche.
Está en la sombra emplumada.

III
Un día esos pies caminarán sobre un precipicio, las manos, los amantes
Mientras tanto pasan.
La belleza pasa.
De un lado al otro.
A veces vuelve.
Pasa.
En equilibrio,
efímero, en llamas.

Monday, May 17, 2010

En el camino - Santa Fé I



En mi historia de la cerveza Santa Fé es una promesa
un cielo, la maqueta del futuro hace mil años.

El problema es cuando uno llega
Y el lugar está vacío
Y las manos se sienten como copos de algodón
Y la espuma parece la del mar en Marzo.

El problema es cuando uno llega
Y el placer está vacío.