Tuesday, October 24, 2006
Friday, October 20, 2006
vacaciones
Llevar a las vacaciones:
Traje claro como la bruma de mar del sur a las 7 de la mañana,
Una cadena de acero
Yerba mate Romance cosecha especial
Anotador en blanco, hojas lisas y lápices negros
Su vestido rojo
Le souvenir de un mavause lendemain
El portugués en la boca creciendo como una enredadera
Los pies descalzos
la sábana lavada a mano con jazmines en el agua
las manos frotadas en hojas de eucaliptus
el reloj de barco alemán en su caja de madera
las perlas fucsias para la mañana rubia
la carne rubia congelada en la foto
el diccionario
fuego
el talismán griego de cuentas rojas
un compás, brújula,
palabras esdrújulas, relámpago – luciérnaga- océano
dormidas en la boca
en espera. La espera de antaño, rota y envuelta en la toalla
un barco de madera, las velas,
el mar en las manos, arena en los bolsillos
el cuerpo permeable como una camisa de seda
su cuerpo desnudo en su vestido rojo
Llevar a las vacaciones:
Traje claro como la bruma de mar del sur a las 7 de la mañana,
Una cadena de acero
Yerba mate Romance cosecha especial
Anotador en blanco, hojas lisas y lápices negros
Su vestido rojo
Le souvenir de un mavause lendemain
El portugués en la boca creciendo como una enredadera
Los pies descalzos
la sábana lavada a mano con jazmines en el agua
las manos frotadas en hojas de eucaliptus
el reloj de barco alemán en su caja de madera
las perlas fucsias para la mañana rubia
la carne rubia congelada en la foto
el diccionario
fuego
el talismán griego de cuentas rojas
un compás, brújula,
palabras esdrújulas, relámpago – luciérnaga- océano
dormidas en la boca
en espera. La espera de antaño, rota y envuelta en la toalla
un barco de madera, las velas,
el mar en las manos, arena en los bolsillos
el cuerpo permeable como una camisa de seda
su cuerpo desnudo en su vestido rojo
Thursday, October 19, 2006
mis proximas vacaciones seran asi (yo soy el de la guitarra)
HOME - La Ballade du Mois de Juin
Le mois de juin
Si j'avais su
Si j'avais pu
Eviter ça
N'en jette plus
Ne sois pas déçu
Je n'ai rien vu de cela
Mes deux mains cachaient ma figure
Quand j'ai gâché notre proche futur
Quand j'ai foncé vers la mer en voiture
J'ai foncé
A l'arrière j'avais ma guitare
Mon laisser-passer et trois tonnes de bazar
Quand j'ai heurté de plein fouet
Les pleins phares
Le fossé
Si je me souviens
La balade était bien
Si je me souviens
C'était au mois de juin
Au mois de juin
Beau mois de juin
Si j'avais su
Si j'avais pu
En rester là
Ne le dis plus
Ne sois pas déçu
Je n'ai pas baissé les bras
Mes deux mains cachaient ma figure
Quand j'ai gâché notre proche futur
Quand j'ai foncé vers la mer en voiture
Défoncée
A l'arrière j'avais ma guitare
Mon laisser-passer et trois tonnes de cafard
Quand j'ai heurté de plein fouet
Les pleins phares
La jetée
Si je me souviens
La balade était bien
Si je me souviens
C'était au mois de juin
Au mois de juin
Beau mois de juin
HOME - La Ballade du Mois de Juin
Le mois de juin
Si j'avais su
Si j'avais pu
Eviter ça
N'en jette plus
Ne sois pas déçu
Je n'ai rien vu de cela
Mes deux mains cachaient ma figure
Quand j'ai gâché notre proche futur
Quand j'ai foncé vers la mer en voiture
J'ai foncé
A l'arrière j'avais ma guitare
Mon laisser-passer et trois tonnes de bazar
Quand j'ai heurté de plein fouet
Les pleins phares
Le fossé
Si je me souviens
La balade était bien
Si je me souviens
C'était au mois de juin
Au mois de juin
Beau mois de juin
Si j'avais su
Si j'avais pu
En rester là
Ne le dis plus
Ne sois pas déçu
Je n'ai pas baissé les bras
Mes deux mains cachaient ma figure
Quand j'ai gâché notre proche futur
Quand j'ai foncé vers la mer en voiture
Défoncée
A l'arrière j'avais ma guitare
Mon laisser-passer et trois tonnes de cafard
Quand j'ai heurté de plein fouet
Les pleins phares
La jetée
Si je me souviens
La balade était bien
Si je me souviens
C'était au mois de juin
Au mois de juin
Beau mois de juin
Thursday, October 12, 2006
un minuto en la vida
There's wind that blows in from the north.
And it says that loving takes this course.
Come here. Come here.
No I'm not impossible to touch
I have never wanted you so much.
Come here. Come here.
Have I never laid down by your side.
Baby, let's forget about this pride.
Come here. Come here.
Well I'm in no hurry.
Don't have to run away this time.
I know you're timid.
But it's gonna be all right this time.
There's wind that blows in from the north.
And it says that loving takes this course.
Come here. Come here.
No I'm not impossible to touch
I have never wanted you so much.
Come here. Come here.
Have I never laid down by your side.
Baby, let's forget about this pride.
Come here. Come here.
Well I'm in no hurry.
Don't have to run away this time.
I know you're timid.
But it's gonna be all right this time.
A

voy a correr el mueble que tapa la entrada, la rama caída, inmensa y verde que tirita con el viento a las seis de la mañana, voy a matar a vito corleone sobre la almohada de plumas con música de Vian, a reír en el patio interno de mi pulmón de manzana, a romper la doble R invisible del relámpago en la cama, voy a dormir la frazada bajo la cama, voy a sembrarle entre las hebras, pétalos de jazmines y channel number five, a sangrar sobre la sartén que dora las costillas desnudas, la noche, la espalda de tus ojos cerrados rosados entre las sábanas, a llegar al rojo temprano y descalzo frotando las plantas con el rocío helado, a nadar voy, a hundir el collar de luces en la palma de la mano, a beberlo muy dry, voy a astillar tu rubio, voy a correr el cuerpo que tapa la entrada, voy a caminar hasta la orilla del mar, a desnudar la terraza, voy a faire la tete, hasta el mar voy a
DOCE
12
al bailar y hablarle al oido del placard
es escuchada, pero sus palabras se doblan como camisas.
La piel desnuda
envenena
en aroma a Aloe y Alantoina
mi espuma privada.
Precioso pliegue de la palabra placer
Ardiendo bajo la lengua.
Mis manos sueltas como pétalos
caen
mucho,
poco, nada
al bailar y hablarle al oido del placard
es escuchada, pero sus palabras se doblan como camisas.
La piel desnuda
envenena
en aroma a Aloe y Alantoina
mi espuma privada.
Precioso pliegue de la palabra placer
Ardiendo bajo la lengua.
Mis manos sueltas como pétalos
caen
mucho,
poco, nada
Tuesday, October 10, 2006
Monday, October 09, 2006
Londres a lo lejos

Londres me espera
En sus costillas de polvo desnudo,
en la foto
en el arco iris temblando en la niebla
en la cama con un moñito de raso perdido.
Deja su cuerpo precioso en una piedra, desnudo
en el algodón de las sábanas con miles de hebras por centímetro
cuadrado, y la razón dada en la carta sin sello postal.
Pero en el cuarto de hotel de once
el jabón huele a la primavera en plaza San Martín
mis yemas
palpan la humedad en las almohadas
y todo ese mes que fuiste mía,
nada
en el vapor de la ducha
Thursday, October 05, 2006
la niebla

the fog of war, dice, debe embeber los ojos como un paño húmedo. Aún lejos, Persia a veces es un lugar en donde la sábana se suelta y se enrosca al cubrecama, tu brazo, la piel rosa y el aleteo del ventilador. La geografía que te dicta Google earth, se pierde y ya no hay donde encontrarse. Y cuando ya los aviones que circulan en la cama, dejan la estela freezada y ensucian el sueño y las almohadas, despierto y miro la humedad entre mi cuerpo y el cielorraso. Cae.
¡Miren al hombre entre la niebla!
Sus camas punteadas en los ojos, la espuma de porcelana en el pecho, la niebla y las manos que tiemblan, el nacimiento, el puente y las orillas en la comisura de los labios
el software y el lejano oriente
Cada vez que trato de visuailizar un archivo sobre la historia del whisky en compus de hoteles cinque etoiles, casinos y demas fortalezas, aparece esta advertencia. ¿Saben por qué palabra? ¡Alambique! El mejor invento que nos legaron los árabes. Ejemplo de control ideológico – tecnologías – imperio – subversión - merde
Tuesday, October 03, 2006
extra special old papers
Ya conozco tu cuerpo y vos el mío, pero todavia buscamos despertar de otra manera, no yo esperándote en el marco de la puerta, no vos durmiendo hasta que yo te espere en otro lugar.
Tal vez tirado abajo del sol, desnudo, y vos trayendo agua fría del baño, mojándome con la mano los párpados, la frente, el pecho, el cuello. Humectando mi piel como la noche lo hace con los náufragos antes de que mueran.
Tal vez tirado abajo del sol, desnudo, y vos trayendo agua fría del baño, mojándome con la mano los párpados, la frente, el pecho, el cuello. Humectando mi piel como la noche lo hace con los náufragos antes de que mueran.
great old papers
13.
afuera de las camas, de una y otra como cajas chinas, empieza el sueño aterciopelado que crece como espuma en todo el cuarto. la inundación. Encandilan los ojos cerrados de tu cuerpo al revés, los pies sobre la almohada y la cabeza rodando de un lado al otro dejando una cicatriz en la sábana blanca del cuarto blanco. Parece de porcelana tu piel. La ficción es en el cuarto mi boca entreabierta atrás de la puerta entornada que prende la luz de afuera, para filtrar un haz,
para encender una llama entre el colchón desnudo y tu cuerpo tan desnudo como el mío después de vos.
Me rió del esfuerzo que hago para no despertarte y así y todo, abras los ojos,
y rías
y me digas
Hola amor.
Cuando despiertes esa certeza diurna, esa bienvenida de formalidad brillante saludada antes de pensar en cualquier cosa no tendrá ningún lugar, como no lo tiene la palabra nosotros entre tanto tiempo de buscar, vos en tus libros de cuentos, yo, en las veredas y las plazas, que hay algo mas, algo posible después de no querer decir mas no puedo más.
En los círculos de las fogatas en la arena, sigo jugando con los nenes y las nenas hasta que despierto y caigo como un cadáver sobre la silla de plástico de la cocina, a mirar el agua en la hornalla entre la yerba que se humecta, acá y en tu intimidad resguardada de los aviones y las llamadas de larga distancia, el chirrido y la voz femenina de la operadora preguntando mi nombre y si acepto o no. Y yo tragando mi boca en la noche plegada entre mis manos.
¿dejo que hierva?
No, antes, yo lo apago y mientras leo quienes han muerto en este pueblo.
Estiro las frazadas inservibles a esta hora y guardo almohadones y sábanas debajo de la cama.
En la ventana juegan dos moscas, se golpean e insisten.
En el otro cuarto, se escucha tu boca entreabierta mordiendo con los labios la humedad de la pared resquebrajada. Soñas con un rio inmenso, lo de siempre. Las cortinas cerradas no te dejan ver el hermoso día que empieza.
afuera de las camas, de una y otra como cajas chinas, empieza el sueño aterciopelado que crece como espuma en todo el cuarto. la inundación. Encandilan los ojos cerrados de tu cuerpo al revés, los pies sobre la almohada y la cabeza rodando de un lado al otro dejando una cicatriz en la sábana blanca del cuarto blanco. Parece de porcelana tu piel. La ficción es en el cuarto mi boca entreabierta atrás de la puerta entornada que prende la luz de afuera, para filtrar un haz,
para encender una llama entre el colchón desnudo y tu cuerpo tan desnudo como el mío después de vos.
Me rió del esfuerzo que hago para no despertarte y así y todo, abras los ojos,
y rías
y me digas
Hola amor.
Cuando despiertes esa certeza diurna, esa bienvenida de formalidad brillante saludada antes de pensar en cualquier cosa no tendrá ningún lugar, como no lo tiene la palabra nosotros entre tanto tiempo de buscar, vos en tus libros de cuentos, yo, en las veredas y las plazas, que hay algo mas, algo posible después de no querer decir mas no puedo más.
En los círculos de las fogatas en la arena, sigo jugando con los nenes y las nenas hasta que despierto y caigo como un cadáver sobre la silla de plástico de la cocina, a mirar el agua en la hornalla entre la yerba que se humecta, acá y en tu intimidad resguardada de los aviones y las llamadas de larga distancia, el chirrido y la voz femenina de la operadora preguntando mi nombre y si acepto o no. Y yo tragando mi boca en la noche plegada entre mis manos.
¿dejo que hierva?
No, antes, yo lo apago y mientras leo quienes han muerto en este pueblo.
Estiro las frazadas inservibles a esta hora y guardo almohadones y sábanas debajo de la cama.
En la ventana juegan dos moscas, se golpean e insisten.
En el otro cuarto, se escucha tu boca entreabierta mordiendo con los labios la humedad de la pared resquebrajada. Soñas con un rio inmenso, lo de siempre. Las cortinas cerradas no te dejan ver el hermoso día que empieza.
old papers
En el fondo de la marea los detectan los peces ciegos, los recogen con la luz de las antenas y juntos rezan al mismo dios, creen en la superficie, en arriba y abajo y en que nadar no es nada para no ahogarse, que solo te salva la levedad de tu cuerpo.
En la arcada de los cadáveres sin huesos, sin huesitos blanquísimos, los nenes y las nenas bailan y bailan y bailan
Miran la luna y no ven nada, miran el mar y ven la luna.
En la arcada de los cadáveres sin huesos, sin huesitos blanquísimos, los nenes y las nenas bailan y bailan y bailan
Miran la luna y no ven nada, miran el mar y ven la luna.
alo
Alô, alô marciano
Aqui quem fala é da Terra
Pra variar, estamos em guerra
Você não imagina a loucura
O ser humano tá na maior fissura porque
Tá cada vez mais down no high society!
Alô, alô marciano
A crise tá virando zona
Cada um por si, todo mundo na lona
E lá se foi a mordomia
Tem muito rei aí pedindo alforria porque
Tá cada vez mais down no high society!
Alô, alô marciano
A coisa tá ficando ruça
Muita patrulha, muita bagunça
O muro começou a pichar
Tem sempre um aiatolá prá atolá ,
Aláh!
Tá cada vez mais down no high society!
Aqui quem fala é da Terra
Pra variar, estamos em guerra
Você não imagina a loucura
O ser humano tá na maior fissura porque
Tá cada vez mais down no high society!
Alô, alô marciano
A crise tá virando zona
Cada um por si, todo mundo na lona
E lá se foi a mordomia
Tem muito rei aí pedindo alforria porque
Tá cada vez mais down no high society!
Alô, alô marciano
A coisa tá ficando ruça
Muita patrulha, muita bagunça
O muro começou a pichar
Tem sempre um aiatolá prá atolá ,
Aláh!
Tá cada vez mais down no high society!
otro poema recuperado
Las manos arando caminos
en la piel minada, los cercos de alambre
envenenados que se deshacen
como harina 0000
en la yema de los dedos,
como tu polvo en el vientre
como una galaxia.
Sobre la sábana rosa
Rozo tu cuerpo plegado y plateado
bajo la luz de 30 wats:
los cortes, carne:
bella res eres, mía, mas
la mañana crece y su luz
desnudará tus animales salvajes
sedientos
en la piel minada, los cercos de alambre
envenenados que se deshacen
como harina 0000
en la yema de los dedos,
como tu polvo en el vientre
como una galaxia.
Sobre la sábana rosa
Rozo tu cuerpo plegado y plateado
bajo la luz de 30 wats:
los cortes, carne:
bella res eres, mía, mas
la mañana crece y su luz
desnudará tus animales salvajes
sedientos
poemas recuperados
Rio y golpeo sobre la sombra:
cross en la repetición de mí
sobre el vidrio empañado.
los cadáveres de los espirales
marcan la circulación del tiempo
sobre el parqué, casi toda la noche,
y de este, mi parte específica
es un cuerpo rozado
trozado por el rayo negro
del aleteo del ventilador.
Con una mano abajo de la almohada
y la otra colgando
tu cara mira aún dormida,
los minutos,
de la noche en un cuerpo.
cross en la repetición de mí
sobre el vidrio empañado.
los cadáveres de los espirales
marcan la circulación del tiempo
sobre el parqué, casi toda la noche,
y de este, mi parte específica
es un cuerpo rozado
trozado por el rayo negro
del aleteo del ventilador.
Con una mano abajo de la almohada
y la otra colgando
tu cara mira aún dormida,
los minutos,
de la noche en un cuerpo.
Tuesday, September 19, 2006
un pedazo de poema
5
beber a las siete en espera
salvaje tu recreo en el msn, buscando hacer un hijo
criar un jazmín escribir un correo no deseado
mientras
llueve sobre la pantalla desprotegida
y todo el amor que te dijeron,
cabe en el 28 de tu Trash Can.
beber a las siete en espera
salvaje tu recreo en el msn, buscando hacer un hijo
criar un jazmín escribir un correo no deseado
mientras
llueve sobre la pantalla desprotegida
y todo el amor que te dijeron,
cabe en el 28 de tu Trash Can.
Monday, September 18, 2006
colage desde un radar
Wednesday, September 06, 2006
serie pedazos de poemas - la ninfa
2su rio interno, el pliegue rojo prendido
fuego tapado en espuma, el yodo, la doble destilación
en la yema de los labios, la fractura del ardor,
las partes perdidas del día
la creciente del agua en los pétalos de mi respiración , su luna la orilla
hasta el sábado solo, hasta el metro setenta y cuatro desnudo
hasta enero, hasta el 2046, hasta el fin de la botella
hasta la ninfa blanca doblando la ropa de tu pecho desnudo.
3
diez y media en el timer del ordenador
la máquina del tiempo congela su boca la palabra tibia
enfrascada como un avión en un hangar
como el disfraz en el suelo
helado como una enredadera
trepadora, seca. Diez y medio cuerpo desnudo
rastreando la boca en la herida.
entre las sábanas celestes sus astros. Entre los dientes
el aliento desnudo como el alambre en el campo.
Media noche flotando en la pileta
Con el ticket del viaje en la mano
transparente del agua dulce
Y su destino borrado por el cloro.
Tuesday, September 05, 2006
beber, beber, beber...
ALQUIMIATato Giovannoni
Martín Auzmendi
Un oriente no tan lejano
Oriente no está tan lejos. Buscando un puerto nuevo y exótico donde combatir nuestra sed, llegamos hasta Green Bamboo. En su barra roja descubrimos tres cócteles que abrieron la noche y nuevas rutas para viajar hacia las tierras del sol naciente.
La tarde se oscurecía, el cielo tajeado por un rojo luminoso anunciaba una noche clara y fresca. Como dos navegantes atravesamos las calles de Palermo buscando sabores orientales. En la esquina de Costa Rica y Carranza, encontramos el nombre de nuestro puerto de llegada: Green Bamboo. La barra sirvió como cabecera de playa para nuestro desembarco. La sed estaba arrasando nuestros cuerpos luego de una jornada extensa. Aún no sabíamos que íbamos a comer, pero sí, que íbamos a beber. Para buscar inspiración nos pusimos a hablar con el bartender. El nos contó que el lugar nació en el año 1999, en principio asociado a la embajada vietnamita quien aportó las primeras mujeres que se encargaron de la cocina. Mientras ellas cocinaban, los hombres de la diplomacia jugaban a las cartas. Ellas fueron formando a sus sucesores en los fuegos. El encargado de la barra es Peter Van den Bossche, así el nombre con el que llegó de Bélgica. La pintura y la coctelería son sus pasiones. Alguno de los cuadros de motivos orientales que dan vida a las paredes del lugar nacieron de sus manos. Con la misma destreza e inspiración con que combina colores y texturas en sus obras, diariamente crea cócteles para quienes se acercan hasta su barra. Para abrir la noche nos recomendó el Sake Pepin.
Sake Pepin. Enfriamos una copa cóctel colocándole hielos y un poco de agua. En una coctelera maceramos rodajas de pepino y el jugo de media lima con el palote de un mortero. Luego agregamos hielos duros y grandes y vertemos 4/10 de Vodka Skyy y un 1/10 de Martini Bianco. Cerramos la coctelera y la agitamos con movimientos enérgicos. En cuanto esta está empañada, vaciamos la copa cóctel ya fría y volcamos el contenido de la coctelera colándolo.
La frescura del agua que Peter hizo brotar del pepino unido a la vodka y la dulzura del Martini Bianco refrescaron nuestros cuerpos. En el tiempo en que vaciamos nuestras copas olvidamos todo lo que habíamos hecho en el día. Ya estábamos sumergidos en otro mundo. Navegábamos la noche y nuestro mascarón de proa miraba hacia las costas del Lejano Oriente. Sobre la barra roja y negra habitaban dragones, pájaros extraños y coloridos, budas, un tigre de bengala y se abría entre todos estos seres, nuestra sed pidiendo una segunda vuelta. Sin que lleguemos a preguntar, las manos de Peter posaron dos copas cóctel brillando en un rojo carmesí. Al beber sentimos el sabor amargo y fresco inconfundible del Campari. Aunque también había un dulzor atractivo. Era jugo de Cranberry al que además había sumado vodka Skyy. ¿El nombre? Red Passion.
Red Passion. Enfriamos una copa cóctel llenándola con hielo. En una coctelera colocamos hielos, 2/10 de Vodka Skyy, 3/10 de Campari y 5/10 de jugo de Cranberry. Exprimimos media lima y agregamos un dash (una cucharada grande) de almíbar. Batimos y servimos en la copa sin dejar caer los hielos.
Bebiendo, comenzamos a armar los planes para nuestro viaje oriental. Ambos habíamos leído la novela ‘The Quiet American’ (El americano impasible) de Graham Greene y la película Apocalipsis Now, las dos historias situadas en el corazón de Vietnam, hablamos sobre el sueño mutuo de visitar Saigón y luego de terminar nuestro cóctel nos descubrimos dragones en el horóscopo chino. La noche recién comenzaba y necesitábamos algo más. Desde la cocina brotó un plato exquisito: un pulpo marinado acompañado de una salsa picante. Para apagar el fuego Peter sacó un as de la manga: el Gancia maracuyá frozen.
El Gancia maracuyá frozen . En la licuadora combinamos la pulpa de un fruto de maracuyá, una cucharada grande de azúcar, 2/10 de vodka Skyy, 3/10 de Gancia y un pedazo de jengibre del tamaño de un dado. Colocamos abundante hielo para que se logre una consistencia espesa (frozen). Servimos en copas de margarita.
La barra de Green Bamboo se fue transformando en el puerto de partida de nuestro viaje nocturno. Vietnam brillaba en el horizonte como un ave exótica. El hambre se desplegaba en nuestros cuerpos. Un dragón parecía emprender vuelo desde una de las paredes. Saludamos y dejamos el lugar. Ya en la vereda, Oriente volvió a ser un lugar extraño y lejano, aunque en nuestros cuerpos se iluminaba el camino para llegar a él.
beber en Buenos Aires
ALQUIMIA
Martín Auzmendi, Tato Giovannoni
Cócteles glamorosos
Buenos Aires esconde secretos, refugios, placeres. Dos cócteles prendieron el fuego de la noche en 647, un nuevo espacio glamoroso, que late en el corazón de San Telmo.
Tacuarí 647, era el único dato que tenía. Aquí me encontraría con Renato Giovannoni, bartender, más conocido como Tato. Frente a una puerta negra metálica, con el 6 el 4 y el 7 dorados identificando el lugar, fui recibido por unos hombres de negro. La mención de mi nombre despejó la entrada. Tenía ante mí un territorio glamoroso: paredes negras y rojas; mesas rodeadas por sillones en semicírculo; arañas vintage de cristal bañando de luz tenue las mesas y una cava vidriada, separando dos barras también, rojas y brillantes. Ahí apoyados, Tato me contó que el lugar es el sueño de dos británicos, Nick Hargreaves, empresario, y Terry Walshe, cineasta, que acostumbrados a su vida en Londres, Nueva York, Sydney, Ibiza y Río de Janeiro, decidieron crear un espacio exclusivo, un club privado al que se accede por membresía, ambientado al estilo de Shangai de los años 40, recreando en el hemisferio Sur la sofisticación del Londres que vivieron en los años ‘80. Entre los diferentes salones y el black room -sala para los miembros más exclusivos- emerge la barra, de la que surgen solo quince cócteles -creaciones originales-, que se ofrecen como perlas de un collar que se renueva periódicamente, a partir de la imaginación de Tato, el bar manager del lugar.
Para entrar en clima, Tato ofreció Martinis. Este cóctel mítico hunde sus raíces en diversas historias que explican su origen. La más firme ubica su nacimiento en un bar cercano al pueblo de Martínez en California, al que debería su nombre tras el cambio de las dos últimas letras por una i. Su receta, esa que todo bartender desearía haber creado, es una combinación de Gin, Vermouth seco y una aceituna, todo enfriado y servido sin hielo en una copa cóctel, con su inconfundible forma de V, sobre un pie de cristal. A partir de esa combinación de tres elementos, las recetas se han multiplicado sin frontera. En su versión, la Número 3,Tato eligió cambiar las notas aromáticas y especiadas del Gin por la Vodka. El sabor se haría más neutro, destacando la sedosidad y el vigor francés de la vodka elegida: Grey Goose. Sobre la pureza alcohólica, resaltaba el perfume del Martini dry; en el fondo, una oliva negra.
NUMERO 3
En un vaso de composición, con abundante hielo en su interior, combinar 9 partes de Vodka Grey Goose y 1 parte de Martini dry. Revolver durante unos segundos y servir el líquido, colándolo (para evitar que los hielos caigan en la copa) en una copa cóctel, previamente enfriada. Para terminar, sumergir 1 oliva negra.
Para cambiar el color de la noche, el desafío a nuestros cuerpos fue un cóctel que Tato llamó Maiko blush. El nombre tiene su origen en el rubor de las geishas, quienes antes de ser consagradas como tales, son nombradas maiko. El color en las copas repite el de las mejillas de esas damas japonesas, tal vez por eso, para contrarrestar tanto ardor, esta vez la preparación sería batida en una coctelera de un plateado inmaculado.
MAIKO BLUSH
En una coctelera con hielo se agregan 4 partes de Vodka Skyy, 3 partes de Dubonnet rouge, vermouth francés, y por último, 3 partes de jugo de ciruela. Se bate con movimiento violento, hasta que la coctelera empañe el metal y se sirve, colándolo, en una copa cóctel previamente enfriada con hielo. Para coronar la obra, en ese momento se sumerge la amarena, dejándola caer hasta el fondo de la copa.
Beber este cóctel con reminiscencias de geisha sacudió mi cuerpo. Una combinación fresca, potente y especiada. La noche se fue abriendo como un mapa sobre la barra roja del lugar. Nuestras copas vacías anunciaban las primeras llamas encendidas en el cuerpo. El fuego estaba en nuestras manos. Solo la noche podría apagarlo.
Martín Auzmendi, Tato Giovannoni
Cócteles glamorosos
Buenos Aires esconde secretos, refugios, placeres. Dos cócteles prendieron el fuego de la noche en 647, un nuevo espacio glamoroso, que late en el corazón de San Telmo.
Tacuarí 647, era el único dato que tenía. Aquí me encontraría con Renato Giovannoni, bartender, más conocido como Tato. Frente a una puerta negra metálica, con el 6 el 4 y el 7 dorados identificando el lugar, fui recibido por unos hombres de negro. La mención de mi nombre despejó la entrada. Tenía ante mí un territorio glamoroso: paredes negras y rojas; mesas rodeadas por sillones en semicírculo; arañas vintage de cristal bañando de luz tenue las mesas y una cava vidriada, separando dos barras también, rojas y brillantes. Ahí apoyados, Tato me contó que el lugar es el sueño de dos británicos, Nick Hargreaves, empresario, y Terry Walshe, cineasta, que acostumbrados a su vida en Londres, Nueva York, Sydney, Ibiza y Río de Janeiro, decidieron crear un espacio exclusivo, un club privado al que se accede por membresía, ambientado al estilo de Shangai de los años 40, recreando en el hemisferio Sur la sofisticación del Londres que vivieron en los años ‘80. Entre los diferentes salones y el black room -sala para los miembros más exclusivos- emerge la barra, de la que surgen solo quince cócteles -creaciones originales-, que se ofrecen como perlas de un collar que se renueva periódicamente, a partir de la imaginación de Tato, el bar manager del lugar.
Para entrar en clima, Tato ofreció Martinis. Este cóctel mítico hunde sus raíces en diversas historias que explican su origen. La más firme ubica su nacimiento en un bar cercano al pueblo de Martínez en California, al que debería su nombre tras el cambio de las dos últimas letras por una i. Su receta, esa que todo bartender desearía haber creado, es una combinación de Gin, Vermouth seco y una aceituna, todo enfriado y servido sin hielo en una copa cóctel, con su inconfundible forma de V, sobre un pie de cristal. A partir de esa combinación de tres elementos, las recetas se han multiplicado sin frontera. En su versión, la Número 3,Tato eligió cambiar las notas aromáticas y especiadas del Gin por la Vodka. El sabor se haría más neutro, destacando la sedosidad y el vigor francés de la vodka elegida: Grey Goose. Sobre la pureza alcohólica, resaltaba el perfume del Martini dry; en el fondo, una oliva negra.
NUMERO 3
En un vaso de composición, con abundante hielo en su interior, combinar 9 partes de Vodka Grey Goose y 1 parte de Martini dry. Revolver durante unos segundos y servir el líquido, colándolo (para evitar que los hielos caigan en la copa) en una copa cóctel, previamente enfriada. Para terminar, sumergir 1 oliva negra.
Para cambiar el color de la noche, el desafío a nuestros cuerpos fue un cóctel que Tato llamó Maiko blush. El nombre tiene su origen en el rubor de las geishas, quienes antes de ser consagradas como tales, son nombradas maiko. El color en las copas repite el de las mejillas de esas damas japonesas, tal vez por eso, para contrarrestar tanto ardor, esta vez la preparación sería batida en una coctelera de un plateado inmaculado.
MAIKO BLUSH
En una coctelera con hielo se agregan 4 partes de Vodka Skyy, 3 partes de Dubonnet rouge, vermouth francés, y por último, 3 partes de jugo de ciruela. Se bate con movimiento violento, hasta que la coctelera empañe el metal y se sirve, colándolo, en una copa cóctel previamente enfriada con hielo. Para coronar la obra, en ese momento se sumerge la amarena, dejándola caer hasta el fondo de la copa.
Beber este cóctel con reminiscencias de geisha sacudió mi cuerpo. Una combinación fresca, potente y especiada. La noche se fue abriendo como un mapa sobre la barra roja del lugar. Nuestras copas vacías anunciaban las primeras llamas encendidas en el cuerpo. El fuego estaba en nuestras manos. Solo la noche podría apagarlo.
Friday, September 01, 2006
Friday, August 25, 2006
Wednesday, August 02, 2006
los amantes y los animales
Friday, July 28, 2006
serie postales - otras perlas para Marilyn

El espejo te desnuda. No las manos salvajes. Ni la lágrima de las
3 de la mañana. Ni los millones en especias,
atesorados en el cajón
de la ropa interior. No. apenas la pena congelada en tu boca, su carmín, la huella en el cuello.
El frio en los pies, en la arena, en la estatua congelada en un grito,
Los mensajes guardados por 7 días en el contestador, mienten,
las cartas marcadas
con mi lapiz labial,
repiten la palabra ´yo´
Los restos fósiles de la tarde que espera freezada entre las sabanas.
Nadie nada a oscuras
Y en la tierra se abre el cuarto, la cama, tu cuerpo.
Thursday, July 27, 2006
serie postales - perlas para Marilyn

No sabrá
la luz de mar
ningún lugar
dónde encontrarte
ni la flor oscura
o el olor a
calvin klein one
Donde buscarte
No habrá huellas de pisadas
Ya Tapadas
por las olas
Del mar
Para seguirte
No sabrá
la brújula
el punto cardinal
Que te guio a marte
ni el horóscopo chino
la forma precisa
para amarte
ni la luz de una fogata
iluminarte
ni mil Wats en tus costillas
despertarte
Tuesday, July 25, 2006
serie postales - perlas, perlas, perlas
serie postales - perlas, perlas

Las perlas son el producto de una reacción de enquistamiento de una particula extraña dentro del cuerpo blando de los moluscos, especialmente en los bivalvos. Las perlas más conocidas son las consideradas como gemas o piedras preciosas, por su simetría y su particular lustre. Las perlas preciosas son producidas en su inmensa mayoría por las ostras pertenecientes a la familia Pteriidae.
Las perlas naturales se forman cuando un cuerpo extraño (una partícula de arena, por ejemplo) penetra al interior del cuerpo del molusco, el cual reacciona cubriendo lentamente la partícula con una mezcla de cristales de carbonato de calcio (CaCO3) y una proteína llamada conchiolina, formando la sustancia conocida como nácar, que es la sustancia que forra la cavidad paleal del animal (las paredes interioses de las valvas). Al cabo de un período variable la partícula termina cubierta por una o más capas de nácar, formando una perla.
El brillo de la perla proviene de la reflexión luminosa en la superficie cristalina, mientras que la iridiscencia proviene de la refracción y difracción luminosas en las múltiples capas de nácar translúcido que forman una perla cualquiera.
Monday, July 24, 2006
serie postales - perlas

Ne me quitte pas
Il faut oublier
Tout peut s'oublier
Qui s'enfuit déjà
Oublier le temps
Des malentendus
Et le temps perdu
A savoir comment
Oublier ces heures
Qui tuaient parfois
A coups de pourquoi
Le coeur du bonheur
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Moi je t'offrirai
Des perles de pluie
Venues de pays
Où il ne pleut pas
Je creuserai la terre
Jusqu'après ma mort
Pour couvrir ton corps
D'or et de lumière
Je ferai un domaine
Où l'amour sera roi
Où l'amour sera loi
Où tu seras reine
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Je t'inventerai
Des mots insensés
Que tu comprendras
Je te parlerai
De ces amants-là
Qui ont vue deux fois
Leurs coeurs s'embraser
Je te raconterai
L'histoire de ce roi
Mort de n'avoir pas
Pu te rencontrer
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
On a vu souvent
Rejaillir le feu
De l'ancien volcan
Qu'on croyait trop vieux
Il est paraît-il
Des terres brûlées
Donnant plus de blé
Qu'un meilleur avril
Et quand vient le soir
Pour qu'un ciel flamboie
Le rouge et le noir
Ne s'épousent-ils pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Je ne vais plus pleurer
Je ne vais plus parler
Je me cacherai là
A te regarder
Danser et sourire
Et à t'écouter
Chanter et puis rire
Laisse-moi devenir
L'ombre de ton ombre
L'ombre de ta main
L'ombre de ton chien
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Ne me quitte pas
Tuesday, July 18, 2006
serie postales - 4 ojos

Mucho tiempo atrás, cuando todos teníamos veinte años o pocos meses más, cedí a la tentación de ser Dios, absurda, azarosa y respetando mis límites. Era en Santa María, en un Marzo húmedo y caluroso con apenas amagos, alharacas de tormenta, como si el tiempo hubiera aceptado la modalidad de los pobladores del otro lado, de Lavanda, río por medio.
Esta tentación, cuando es genuina, prefiere visitar a los muy pobres, a los desesperanzados, a los que no cayeron en la trampa de un destino ordenado.
Todo era tan fácil y entonces como una operación aritmética de primer año: con lo que yo renuncie a usar puedo hacer la dicha de otro.
Juan Carlos Onetti. "Dejemos hablar al viento"
Monday, July 17, 2006
serie postales - hogar

C de cimarrón, de cimitarra, de cierta, de corazón, de cuerpo, de coraje, de crudo, de crocante, de carne, de cri-cri, de criar, de crac, de corteza, de caparazón, de camarón, de crater, de comarca, de cortar, de carta, de cielo, de cejas, de Colt, de casa
Palabras que me gustan
Un hogar para los todos voladores
serie pensamientos - mis ojos

Pasaré la noche donde todo pase sin sintaxis
contando en mm la distancia entre trincheras
los segundos afuera en mm
mis pasos posibles por segundo,
numerando las curvas de la libertad
en cursiva, escrita en el boleto del 111
a las 10 de la noche, un martes,
contaré al contestador automatico
los lunares de tu espalda
los miles de hebras por cm2
de las sábanas de tu cama
y nada llegara para salvarte,
del amor, y de mi correo electrónico,
y cuando llegue al agua, al mar
a la puerta de tu cama
estaré lunar y sanguineo
infectado y barbaro,
y en mi boca guardaré
solo sangre, solo vocales,
solo, soltaré el canibal
a la deriva, a la noche
y un bowl
donde se vierten los jugos que nos resten
contendra el rojo bajo la cama.
serie postales - negra

Seis treinta
Cosechando las plumas
La boca rota, carmín
La cinta de super 8 pegada al ventanal
Pieza a pieza
Mostrando el detalle
De la vida de una familia
Que no existe más. Mas
El hielo de la mañana
untado en la vereda
ya negro y amargo
extrañando Belfast
ilumina la boca marina
que bota un barco para atravesar
el océano, el cielo
la mano abierta sobre la almohada
la harina en tus piernas
y la esponja de tu espalda
sembrada con perlas
saladas.
Ya no es la sed
El imán al norte
Ni la espina dorsal de la noche que se abre,
Tu cuerpo, su frio.
Ya no es la boca
El hambre
Mi oriente
El bronce
brillante
Wednesday, July 12, 2006
serie pensamientos - No

No sabemos si lo que tiramos es aquello que ya no somos o si
No sabemos si lo que recordamos es aquello que ya somos o si
No sabemos si lo que deseamos es aquello que ya somos o si
No sabemos si lo que somos es aquello que deseamos o si
No sabemos si lo que matamos es aquello que deseamos o si
No sabemos si aquello que amamos es aquello que ya no somos o si
No sabemos si lo que dejábamos es aquello que ya no somos o si
No sabemos si lo que llamamos es aquello que ya no somos o si
No sabemos si lo que desarmamos es aquello que ya sabemos o si
No sabemos si lo que tiramos es aquello que ya no somos o si
No sabemos si lo que perdemos es aquello que tiramos o si
No sabemos si lo que rompemos es aquello que amamos o si
No sabemos si lo que decimos es aquello que matamos o si
No sabemos si lo que matamos es aquello que recordamos o si
No sabemos si lo que somos es aquello que matamos o si
No sabemos si lo que queremos es aquello que decimos o si
No sabemos si lo que tiramos es aquello que ya no somos o si
No sabemos si lo que
No sabemos
No
sabemos
serie pensamientos - Amor
la abstraccion de la vida cotidiana II

la ruta gasífera que atraviesa
subterránea, tu noche y su estola de plumas rojas
creció
en junio, un año ha, cuando las cuatro hornallas
calentaron dos cuerpos que se cocinaban
se bebían, se dejaban hasta el octubre de nuestro descontento
prendiendo la caldera, las sábanas, inundando el cuerpo
del gas azul, el horno, toda el agua caliente
para navegar entre la cama y la cama
armando el mapa del río, su agua turbia
espejando en el barro, tu ex-cuerpo, el ciclo y su último plazo
los escapes en la vía pública, el consumo
medido en unidades y decenas, en el volumen
para un diciembre apagado
no en el tiempo, no en el cuerpo cuando baila
no en la piel desnuda
no en las horas laborales que
inyectan su sangre capital
no en este mes que viene, cuando
el barco parta
Tiburones
Si los tiburones fueran personas –preguntó la niña al señor K-, ¿se portarían mejor con los pececillos? Claro –dijo él-, si fueran personas harían construir en el mar unas cajas enormes para los pececillos, con toda clase de alimentos en su interior, y se encargarían de que las cajas siempre tuvieran agua fresca y adoptarían toda clase de medidas sanitarias. Si, por ejemplo, un pececillo se lastimara una aleta, le pondrían inmediatamente un vendaje, de modo que el pececillo no muriera antes de tiempo. Naturalmente, habría escuelas. En ellas los pececillos aprenderían a nadar hacia las fauces de los tiburones, se les enseñaría que para un pececillo lo más grande y lo más bello es entregarse con alegría a los tiburones. Si los tiburones fueran personas también cultivarían el arte, caro está. Pintarían hermosas cuadros, de bellos colores, de las dentaduras del tiburón. Tampoco faltaría la religión. Ella enseñaría que la verdadera vida del pececillo comienza en el vientre de los tiburones. Y si los tiburones fueran personas, los pececillos dejarían de ser, como lo han sido hasta ahora todos iguales. Algunos obtendrían cargos y serían colocados por encima de otros. Se permitiría que los mayores se comieran a los más pequeños. Eso sería en verdad provechoso para los tiburones, puesto que entonces tendrían más a menudo bocados más grandes y apetitosos que engullir. En pocas palabras, si los tiburones fueran personas, en el mar no habría más que cultura.
Extracto de “Historias del señor Keutner”, de Bertolt Brecht, aparecido en la contrapa de La Nación
Extracto de “Historias del señor Keutner”, de Bertolt Brecht, aparecido en la contrapa de La Nación
Tuesday, July 11, 2006
Monday, July 03, 2006
serie pensamientos - elvis
Wednesday, June 28, 2006
Friday, June 09, 2006
serie los alimentos de mi vida - comida en mi casa
Thursday, June 08, 2006
Wednesday, June 07, 2006
Tuesday, June 06, 2006
serie los alimentos de mi vida - mila con fritas
Monday, June 05, 2006
alexandros
Alexandros espera con los pies en el acantilado.
Su cama de piedra. Los días contados con los dedos.
El arrullo del correo electrónico, cuenta el momento exacto del antojo, la memoria,
Firma el segundo y hace nacer su animal chino.
En monólogo a mi ventana de msn, su cuerpo no admitido
Ordena las ficciones, la tentación y los nombres de mujeres
En orden de aparición: Andrea, la francesita, Ninia, Julieta.
Un navio sin mar aún, guarda en su esqueleto,
su cuerpo
el mío
Su cama de piedra. Los días contados con los dedos.
El arrullo del correo electrónico, cuenta el momento exacto del antojo, la memoria,
Firma el segundo y hace nacer su animal chino.
En monólogo a mi ventana de msn, su cuerpo no admitido
Ordena las ficciones, la tentación y los nombres de mujeres
En orden de aparición: Andrea, la francesita, Ninia, Julieta.
Un navio sin mar aún, guarda en su esqueleto,
su cuerpo
el mío
Sunday, June 04, 2006
Friday, June 02, 2006
La primera vez que comí carne
La primera vez que comí carne, fue lejos de casa. Pensándolo mejor, fue el verano en que deje de tener casa. Fue en un pueblo Suizo, a la orilla de un lago, una noche de verano. Antes de sentarme en esa mesa, con dos mujeres que no hablaban mi idioma, había atravesado las pampas, carneado un cordero, cortado presas salvajes arrancadas de su intemperie a escopetazos, y acariciado el cuero negro de una vaca shorton. Pensé en esa carne creciendo alimentada por pasto, caminando y fortaleciendo sus músculos, para llegar a mis manos en un corte preciso y precioso, roja, fresca, sangrienta. Había atravesado domingos enteros alrededor de una parrilla, volteando los cortes, las achuras, adobando un cordero, midiendo la rigidez crocante del cuero de un chancho casi bebé, casi arrancado de una de las tetas de su madre.
Pero jamás había comido carne cruda, fresca, con la sangre dormida en rojo. Llamaban al plato “tartare”. Bebí un vino rubí, nacido del otro lado del lago, del otro lado del cordón de montañas. Pensé en el vino como sangre. Pensé que esa relación mística había crecido en la casa que ya no tenía. Trajeron el plato y lo pusieron frente a mí, acompañado de jugo de limón, cognac, mostaza de Dijon, salsa Tabasco, pimienta y sal. Acerqué mi cara al plato. Aspiré el aliento de esa carne que se posó en mi cabeza, mezclada con el viento que venía del lago, suave, fresco, lleno de flores. Toqué la carne con la yema de los dedos, estaba fría, húmeda, trozada en pedazos mínimos. Tomé con los dedos una parte que llevé a mi boca. Mi primera carne desnuda, sangrando en mi boca, sin el fuego, sin el humo, sin un país entero ordenando una forma de ser, en un país nuevo, mi hogar.
Pero jamás había comido carne cruda, fresca, con la sangre dormida en rojo. Llamaban al plato “tartare”. Bebí un vino rubí, nacido del otro lado del lago, del otro lado del cordón de montañas. Pensé en el vino como sangre. Pensé que esa relación mística había crecido en la casa que ya no tenía. Trajeron el plato y lo pusieron frente a mí, acompañado de jugo de limón, cognac, mostaza de Dijon, salsa Tabasco, pimienta y sal. Acerqué mi cara al plato. Aspiré el aliento de esa carne que se posó en mi cabeza, mezclada con el viento que venía del lago, suave, fresco, lleno de flores. Toqué la carne con la yema de los dedos, estaba fría, húmeda, trozada en pedazos mínimos. Tomé con los dedos una parte que llevé a mi boca. Mi primera carne desnuda, sangrando en mi boca, sin el fuego, sin el humo, sin un país entero ordenando una forma de ser, en un país nuevo, mi hogar.
Imperios urbanos
Imperios Urbanos
Ciudad austral y plebeya, Buenos Aires nace rompiendo lazos con algún reino de la época y luchando cuerpo a cuerpo contra el imperio británico. Con el tiempo, La Reina del Plata va encontrando sus reyes, abriendo palacios, aunque la nobleza, se ponga en juego, en la calidad de la muzzarela de la pizza o el punto exacto de la papa frita.
Un cuento Real
En un cuento la historia sería así: Buenos Aires nace a la vera de un río, plebeya de intereses imperiales y coloniales, puerta y puerto de un país en ciernes, va creciendo hasta llegar a ser nombrada como la Reina del Plata. Pasan los años y comienzan a llegar los hijos de los viejos reinos europeos, trayendo su cultura y sembrando en esta tierra sus sueños. En un país en crecimiento, el horizonte se abre fertil, y comienzan a fundarse las casas reales, entre ínfulas y deseos de grandeza. Nace en esos días la primera generación Real.
Las moradas reales
En 1947 unificando distintos reinos y tradiciones, nace el Imperio de la Pizza (Federico Lacroze y Av. Corrientes). Entre sus paredes viven, cocinados al molde, los espíritus Bretones (Roquefort y cebolla), Siciliano (queso, roquefort y tomate) y Francés (Parisien: Muzza, jamón, arvejas y huevo). Fundada por el Sr. Escaramé, hoy con su escudo algo despintado en sus vidrios, pero su alma erguida, uno puede ir a sentarse en la mesa y ser atendido por mozos de saco y moño o quedarse parado en el mostrador comiendo una porción de pizza Imperio (Muzza, Jamón, Morrones, anchoas, tomate y huevo) frente a algún partido de futbol, tanto Tristán Suarez vs. Flandria, como la Real Sociedad contra el Real Madrid. Asomado a la danza de los cocineros que foguoneaban el horno pizzero, recordé los barcos a vapor, repletos de inmigrantes, desembarcando sueños en el puerto de Buenos Aires. En la Avenida Corrientes al 1600, Roberto Reyes, maitre, abre las puertas de su morada desde hace más de 40 años: el Palacio de la Papa Frita. La papa soufflé, reina entre carnes y pastas caseras, desde el año 1951, cuando el Sr. Ramos funda el primer palacio en la calle Lavalle al 700. Roberto permitió que ingrese a la cocina, mostrando el arte secreto de la elaboración de esta papa que atrae a gente de parajes tan lejanos como recónditos. Y prometí no contar el conjuro que encierran. Atravesando la furia de la Avenida 9 de Julio, sus luces incandecentes, su aire enrevesado, y bajando por Corrientes, llegamos a nuestro último palacio, el de la Pizza (Av. Corrientes 751). Su nacimiento ha sido fechado legalmente, y como documento vale el ticket de caja, en el lejano mes de Julio de 1956. Ese día, en el mismo lugar, ´El palacio de la pizza´ se impone sobre ´El café dos palacios´ de origen brasilero, y no ha cesado su dominio sobre esas tierras hasta nuetros días. Ante mi pregunta, no quisieron hablar de la Pizza del Imperio, ni reconocieron relación entre los territorios. Quizás una guerra secreta este siendo silenciada desde hace años.
Reyes y reinos del nuevo mundo
Los grandes palacios, munidos de las armas, herramientas e ingredientes para acoger en su seno a masas nacionales y populares, van flotando en la deriva histórica de un país en vaivén constante. A su vera, nacen reinos, y reyes y reinas se autoproclaman en cada rincón de la ciudad: aparece entonces la segunda generación. Desde Villa Gesell llega en el año 1995 Carlitos (nombrado al nacer, Carlos Ciuffardi), a quien una disputa familiar logra arrancarle legalmente su título de Rey de la hamburguesa y el panqueque, pero no su talento creador indestructible. Más de 300 distintos panqueques han surgido de su imaginación, desde que se acercó a los fuegos de su plancha, en las doradas tierras de médanos y abetos. En 1990 crea la hamburguesa Número 8 (Completa con huevo, panceta y jamón), causando una revolución, y su fama se expande rompiendo fronteras. Hoy, en el mismo lugar donde vive (Av. Libertador 156, Vicente Lopez), atiende en persona, controlando cada detalle del orden de su reinado. El mismo dice que no le gustan quienes se nombran reyes, para probarlo, basta ver su foto pegada, como si acompañara en una marcha al Che y a Fidel Castro, para adivinar su lucha proletaria, por sobre cualquier deseo de nobleza. En la galería Larreta, en el local donde existió El Monarca, hoy rige ´El Emperador´ (Florida 971, San Martín 954, local 29). Autodenominado antojadísamente ´el creador del sandwich de ciabatta´, ofrece una lista interminable de sandwiches, ensaladas, y demás vituallas, para la guerra diaria de las tierras áridas del microcentro. Algunos de los nombres reflejan su tejido noble: Chiavarinas clásicas tales cómo la Toledo, la Burdeos o la Versalles, y algunas colonias: el Negroni Kingston o la tarta La Habana. En la zona de Abasto (Aguero 457) el Rey es peruano, y quien porta el cetro se llama Jorge Chavez Deobregón. Desde hace cinco años, rige sobre la zona ofreciendo un ceviche picante genial, pollo a la brasa, y un menú variado todos los días. Los viernes, sábados y domingos abre las fronteras de su reino, las 24 horas, recibiendo los soldados cansados de mil batallas, y los enamorados que libran sus primeros combates. Ante la caída del sol, el albor estival, y el retoso del trabajo diario uno puede llegar hasta la costanera sur. Antiguo balneario de una ciudad que da sus espaldas al río, los fuegos de los carritos de sandwiches, marcan la frontera con el río y la reserva ecológica, cómo los romanos iluminaban los campos de batalla en las fronteras de su imperio. Entre todos, sobresale ´El Rey´ (Av. De los Italianos frente a la sede de la Comisión de museos de la ciudad), especialista en la Bondiola al limón. Tres parrilleros batallan con el humo, el hambre de la gente, y la conservación del reinado frente a una competencia feroz. Más cómo gladiadores, que cómo soldados modernos, yerguen sus cuchillas, trozando enormes bolas de bondiola de cerdo, calentando el pan, y ofreciendo chimichurris diversos, para que la bomba quede armada, completa, silenciosa y feroz.
Lo Real
Al entrar y al salir de cada reino, me surge una pregunta: ¿Qué diferencias hay entre lo real y lo Real? ¿Qué transforma a una pizzeria en un palacio para la pizza?, Mi respuesta es una, el deseo del hombre. Alguien me dijo que entre el grotesco y lo sublime, lo que hay en común es el exceso. ¿Es un exceso nombrarse rey? O acaso, ¿No hemos soñado alguna vez con ponernos una corona, sentar nuestros cuerpos en el trono, y tomar un cetro contemplando el horizonte de un reino propio?
Otros Reinos
El rey del Cepillo. La Pampa 2518, Tel: 4785-9791
La reina de las empanadas. La Americana, Av. Callao al 50
El rey del Paty. Pasaje bajo la 9 de Julio
Elrey del Vino. Juan B. Justo 887, Tel: 4771-3292
El palacio del grabador. Tucumán 1520, Tel: 4374-6773
El imperio gastronómico. Av. Gral. Paz 7105, Tel: 4712-1555
El palacio de la bicicleta. Ecuador 1203, Tel: 4964-0632
El rey de los botones. Av. Rivadavia 6283, Tel: 4631-5590
El rey del espacio (cajas de seguridad). B. Mitre 2460, Tel: 4953-2991
El rey de las velas. Pasteur 434, Tel: 4952-7503
El rey del cartucho. Tel: 4328-4289
El rey del bordado. Larrea 228, Tel: 4953-7086
Paulino, El rey del balero. Gral. Deheza 432, Wilde, Tel: 4207-3807
Restaurant Palacio Español. B. de Irigoyen 180, Tel: 4334-4876
El rey del matambre. Ruta de la tradición 1016, Luis Guillón, Tel: 4272-8722
El rey del queso. Riobamba 218, Tel: 4953-0984
El rey del sahumerio. Sarmiento 2201, Tel: 4951-4549
El rey de la yerba mate. Pte. Sarmiento 1560, Gerli, Tel: 4204-7093
Ciudad austral y plebeya, Buenos Aires nace rompiendo lazos con algún reino de la época y luchando cuerpo a cuerpo contra el imperio británico. Con el tiempo, La Reina del Plata va encontrando sus reyes, abriendo palacios, aunque la nobleza, se ponga en juego, en la calidad de la muzzarela de la pizza o el punto exacto de la papa frita.
Un cuento Real
En un cuento la historia sería así: Buenos Aires nace a la vera de un río, plebeya de intereses imperiales y coloniales, puerta y puerto de un país en ciernes, va creciendo hasta llegar a ser nombrada como la Reina del Plata. Pasan los años y comienzan a llegar los hijos de los viejos reinos europeos, trayendo su cultura y sembrando en esta tierra sus sueños. En un país en crecimiento, el horizonte se abre fertil, y comienzan a fundarse las casas reales, entre ínfulas y deseos de grandeza. Nace en esos días la primera generación Real.
Las moradas reales
En 1947 unificando distintos reinos y tradiciones, nace el Imperio de la Pizza (Federico Lacroze y Av. Corrientes). Entre sus paredes viven, cocinados al molde, los espíritus Bretones (Roquefort y cebolla), Siciliano (queso, roquefort y tomate) y Francés (Parisien: Muzza, jamón, arvejas y huevo). Fundada por el Sr. Escaramé, hoy con su escudo algo despintado en sus vidrios, pero su alma erguida, uno puede ir a sentarse en la mesa y ser atendido por mozos de saco y moño o quedarse parado en el mostrador comiendo una porción de pizza Imperio (Muzza, Jamón, Morrones, anchoas, tomate y huevo) frente a algún partido de futbol, tanto Tristán Suarez vs. Flandria, como la Real Sociedad contra el Real Madrid. Asomado a la danza de los cocineros que foguoneaban el horno pizzero, recordé los barcos a vapor, repletos de inmigrantes, desembarcando sueños en el puerto de Buenos Aires. En la Avenida Corrientes al 1600, Roberto Reyes, maitre, abre las puertas de su morada desde hace más de 40 años: el Palacio de la Papa Frita. La papa soufflé, reina entre carnes y pastas caseras, desde el año 1951, cuando el Sr. Ramos funda el primer palacio en la calle Lavalle al 700. Roberto permitió que ingrese a la cocina, mostrando el arte secreto de la elaboración de esta papa que atrae a gente de parajes tan lejanos como recónditos. Y prometí no contar el conjuro que encierran. Atravesando la furia de la Avenida 9 de Julio, sus luces incandecentes, su aire enrevesado, y bajando por Corrientes, llegamos a nuestro último palacio, el de la Pizza (Av. Corrientes 751). Su nacimiento ha sido fechado legalmente, y como documento vale el ticket de caja, en el lejano mes de Julio de 1956. Ese día, en el mismo lugar, ´El palacio de la pizza´ se impone sobre ´El café dos palacios´ de origen brasilero, y no ha cesado su dominio sobre esas tierras hasta nuetros días. Ante mi pregunta, no quisieron hablar de la Pizza del Imperio, ni reconocieron relación entre los territorios. Quizás una guerra secreta este siendo silenciada desde hace años.
Reyes y reinos del nuevo mundo
Los grandes palacios, munidos de las armas, herramientas e ingredientes para acoger en su seno a masas nacionales y populares, van flotando en la deriva histórica de un país en vaivén constante. A su vera, nacen reinos, y reyes y reinas se autoproclaman en cada rincón de la ciudad: aparece entonces la segunda generación. Desde Villa Gesell llega en el año 1995 Carlitos (nombrado al nacer, Carlos Ciuffardi), a quien una disputa familiar logra arrancarle legalmente su título de Rey de la hamburguesa y el panqueque, pero no su talento creador indestructible. Más de 300 distintos panqueques han surgido de su imaginación, desde que se acercó a los fuegos de su plancha, en las doradas tierras de médanos y abetos. En 1990 crea la hamburguesa Número 8 (Completa con huevo, panceta y jamón), causando una revolución, y su fama se expande rompiendo fronteras. Hoy, en el mismo lugar donde vive (Av. Libertador 156, Vicente Lopez), atiende en persona, controlando cada detalle del orden de su reinado. El mismo dice que no le gustan quienes se nombran reyes, para probarlo, basta ver su foto pegada, como si acompañara en una marcha al Che y a Fidel Castro, para adivinar su lucha proletaria, por sobre cualquier deseo de nobleza. En la galería Larreta, en el local donde existió El Monarca, hoy rige ´El Emperador´ (Florida 971, San Martín 954, local 29). Autodenominado antojadísamente ´el creador del sandwich de ciabatta´, ofrece una lista interminable de sandwiches, ensaladas, y demás vituallas, para la guerra diaria de las tierras áridas del microcentro. Algunos de los nombres reflejan su tejido noble: Chiavarinas clásicas tales cómo la Toledo, la Burdeos o la Versalles, y algunas colonias: el Negroni Kingston o la tarta La Habana. En la zona de Abasto (Aguero 457) el Rey es peruano, y quien porta el cetro se llama Jorge Chavez Deobregón. Desde hace cinco años, rige sobre la zona ofreciendo un ceviche picante genial, pollo a la brasa, y un menú variado todos los días. Los viernes, sábados y domingos abre las fronteras de su reino, las 24 horas, recibiendo los soldados cansados de mil batallas, y los enamorados que libran sus primeros combates. Ante la caída del sol, el albor estival, y el retoso del trabajo diario uno puede llegar hasta la costanera sur. Antiguo balneario de una ciudad que da sus espaldas al río, los fuegos de los carritos de sandwiches, marcan la frontera con el río y la reserva ecológica, cómo los romanos iluminaban los campos de batalla en las fronteras de su imperio. Entre todos, sobresale ´El Rey´ (Av. De los Italianos frente a la sede de la Comisión de museos de la ciudad), especialista en la Bondiola al limón. Tres parrilleros batallan con el humo, el hambre de la gente, y la conservación del reinado frente a una competencia feroz. Más cómo gladiadores, que cómo soldados modernos, yerguen sus cuchillas, trozando enormes bolas de bondiola de cerdo, calentando el pan, y ofreciendo chimichurris diversos, para que la bomba quede armada, completa, silenciosa y feroz.
Lo Real
Al entrar y al salir de cada reino, me surge una pregunta: ¿Qué diferencias hay entre lo real y lo Real? ¿Qué transforma a una pizzeria en un palacio para la pizza?, Mi respuesta es una, el deseo del hombre. Alguien me dijo que entre el grotesco y lo sublime, lo que hay en común es el exceso. ¿Es un exceso nombrarse rey? O acaso, ¿No hemos soñado alguna vez con ponernos una corona, sentar nuestros cuerpos en el trono, y tomar un cetro contemplando el horizonte de un reino propio?
Otros Reinos
El rey del Cepillo. La Pampa 2518, Tel: 4785-9791
La reina de las empanadas. La Americana, Av. Callao al 50
El rey del Paty. Pasaje bajo la 9 de Julio
Elrey del Vino. Juan B. Justo 887, Tel: 4771-3292
El palacio del grabador. Tucumán 1520, Tel: 4374-6773
El imperio gastronómico. Av. Gral. Paz 7105, Tel: 4712-1555
El palacio de la bicicleta. Ecuador 1203, Tel: 4964-0632
El rey de los botones. Av. Rivadavia 6283, Tel: 4631-5590
El rey del espacio (cajas de seguridad). B. Mitre 2460, Tel: 4953-2991
El rey de las velas. Pasteur 434, Tel: 4952-7503
El rey del cartucho. Tel: 4328-4289
El rey del bordado. Larrea 228, Tel: 4953-7086
Paulino, El rey del balero. Gral. Deheza 432, Wilde, Tel: 4207-3807
Restaurant Palacio Español. B. de Irigoyen 180, Tel: 4334-4876
El rey del matambre. Ruta de la tradición 1016, Luis Guillón, Tel: 4272-8722
El rey del queso. Riobamba 218, Tel: 4953-0984
El rey del sahumerio. Sarmiento 2201, Tel: 4951-4549
El rey de la yerba mate. Pte. Sarmiento 1560, Gerli, Tel: 4204-7093
El refugio antinuclear
El amor a refugio
Un refugio antinuclear
El amor lo ha atrapado, siente una libertad luminosa que amenaza ser ensombrecida por su agenda, la sensación térmica, la humedad relativa y algunos menesteres de nuestra civilización occidental. Huya. Escape. Arme su refugio para vivir con su amor, un fin de semana de placer y diversión.
Nuestro mundo
Años ha, se temía al enfrentamiento helado entre los bloques nucleares, el botón rojo, los juegos de guerra, la escalada atómica y el fin del planeta. Ante esto, los refugios antinucleares eran una promesa de protección y supervivencia. Ese mundo se ha derrumbado. Sin embargo, hay días en que uno ansía aislarse, abrir un espacio de tiempo íntimo, olvidarse de la urgencia de la semana, la rutina, encerrarse con alguien amado, y crear un nuevo refugio antinuclear, abierto a la comida, la bebida y el placer íntimo.
Primeras instrucciones: los víveres
El plan es simple, armar con gestos y caricias las paredes blindadas, muñirse de los alimentos más deseados, las herramientas para el disfrute y las bebidas para combatir la sed. Comience llendo a su mercado favorito, fije la idea que quizás sea éste el último fin de semana del mundo. Use sus ahorros, arrase la tarjeta, compre aquello que ha postergado, elija lo que más le guste, busque los alimentos y bebidas que mayor placer le dan. Pida que se lo envien a la puerta de su hogar.
Viernes a la noche. Ingrese a su cubil. En el umbral, observa la noche, las primeras estrellas, los aromas de la primavera, el rocío en el aire. Espera allí el delivery de sus compras, armando el mapa de los días por venir. Al llegar, le da una propina generosa, quizás hasta excesiva y mira la sonrisa del changarín, mientras ingresa dejando atrás aquello que, quizás, no vuelva nunca a mostrarse igual.
Ponga en su equipo Brasileirinho (Maria Bethania), y vaya preparando sus alimentos. Caliente en una cacerola una lata de carne de cangrejo blanco con otra de champiñones, panaché de verduras y un peperoni specialitá. Sume galletas crocantes de maíz. Haga una ensalada de tomates cherries con aceite de oliva extra virgen; castañas de cajú y un menage a trois de corazones, 2 de alcaucil y 1, de queso azul. Doble programa de películas para la primera noche refugiados, en primer lugar la elegida es Dr. Strangelove (Stanley Kubric). Hilarante y genial, es una guía sobre Cómo dejar de temerle a la bomba atómica. Ya con el miedo hecho cenizas, Hechizo del Tiempo (Groundhogday) le mostrará los caminos del enamoramiento, y la posibilidad (y consecuencias) de despertarse todos los días, el mismo día. Acompáñela con helado, después, beba Kalhua con un hielo y en copas pequeñas. Sentirá el café, las especias secretas y el fuego alcohólico. Duerma. Descanse y sueñe con su cuerpo posado en una playa y la arena tibia. Duerma. Coma al menos, una trufa de chocolate y licor del Viejo Oso. Ame, ría, vuelva a dormir.
Sábado. Google maps le permitirá saber el estado de cada rincón del planeta. Si su computadora establece la conexión esto indicará que el mundo sigue allí. Prepare el mejor desayuno que imagine. Tostadas de pan multicereal Haus brot, dulce de frambuesa, rosa mosqueta, dulce de leche, miel blanca, queso philadelphia y manteca. Súmele frutillas, bananas, gajos de pomelo, pasas de uva y avellanas (todo mezclado con un yogur natural). Prepare un té Darjeeling Himalaya y otro English breakfast. Refresque el cuerpo con jugo de naranja con canela y un toque de lima. Prepare en su computadora, el compilado de las canciones más felices de sus vidas. Baile bebiendo algún Syrah Rosé de San Juan. Luego un Malbec joven de Mendoza y para terminar un espumante Brut.
Se ha quedado dormido abrazado, escuchando los diálogos de la ópera Carmen en la voz de Maria Callas. Tiene hambre. Su cena ideal será: palitos negros de hojaldre y parmesano para sumergir en un bol con mayonesa a la que le agregó jengibre rallado y huevos duros ahumados del barrio chino. Acompaña con trufas de roquefort y pimienta (Valenti). Campari y jugo de pomelo para la sed. Seguirá con dos baguettes rellenas con salmón humado y palta pisada con jugo de limón, salsa tabasco y cilantro y un torrontés Salteño. Como postre, disfrutará de un helado de crema con charadas de dulce de leche, nutella, almendras, chocolate, confites m&m y merengues molidos. Para llevarse a la cama, un Occumare Salgado le traerá al cuerpo, el sabor criollo del mejor chocolate amargo. Relátense cuentos, invente historias, arme un mundo ideal en el que despertarse mañana.
Domingo. Amanece y nada ha desaparecido. Quizás sólo el recuerdo de la semana. Sus cuerpos están colmados de placer. Bebe un jugo recién exprimido de naranja, pomelo y lima. En un video viejo, ha hallado Juegos de Guerra. La recuerda. Un joven entraba en las computadoras de seguridad de los EEUU y desataba un juego que anunciaba la tercera guerra mundial. Lejos de darle miedo, le da ganas de jugar. Juega en la cama: cartas, dados (algo difícil entre las sábanas), TEG (toma Kamchatka), ludo, ta-te-ti, veo veo, escondidas, gallito ciego. Quien pierda, estará encargado de armar las comidas del día, el otro, del servicio. Se ríe. Ya ha olvidado cuál era su trabajo o al menos que era lo que no le gustaba de él. Recuerda pasiones juveniles. Aquel viaje postergado. Si el lunes todo sigue allí, quizás en el horizonte esté Machu Pichu o Las Vegas y una apuesta de todos sus ahorros a segunda docena. O Tokio. Extraña algo de la intemperie. Piensa en un pic-nic. Abre las alacenas y empieza a llenar la canasta para su comida al aire libre. En sus platos estarán el agua (paté de trucha, caviar de pez lumpo, arenques ahumados), la tierra (queso de cabra herbes de provence, brie, camembert Piedras Blancas, peperonni picante specialitá, berenjenas asadas, zukini capresse specialitá, pommodori essiccati al sole, tostadas de cereal, pan alemán, bombones, dulce de membrillo, mantecol, guindas en almibar del Bolsón, castañas de cajú, ciervo ahumado) y el cielo (escabeche de pavita, codorn iz en escabeche) unidos en sus frutos para alimentar el amor.
La noche ha llegado, enciende velas. En una bandeja pondrá flores, frutas, manzanas verdes, peras, uvas, kiwi, papaya, un mango tierno y sedoso, frutillas maceradas en jugo de naranja y pimienta de Jamaica. Se sienta en su mesa, con ropa cómoda, liviana, recién lavada, por la ventana entra una brisa fresca, trae aroma al romero que crece salvaje en una maceta color teja. El mundo sigue allí, quizás con la misma urgencia. La guerra ha sido, al menos, aplazada y mañana será hora de salir del refugio. Siguiendo a los amantes piadosos de Lost in translation ha descubierto algo: el amor no salva, pero ilumina y ayuda a descubrir, nuestra fuerza antinuclear, el refugio interno en el que nuestra vida se recrea y late, el plano de la construcción de los gestos que sostengan una vida feliz posible.
Martín Auzmendi / Calixto Gattas
Un refugio antinuclear
El amor lo ha atrapado, siente una libertad luminosa que amenaza ser ensombrecida por su agenda, la sensación térmica, la humedad relativa y algunos menesteres de nuestra civilización occidental. Huya. Escape. Arme su refugio para vivir con su amor, un fin de semana de placer y diversión.
Nuestro mundo
Años ha, se temía al enfrentamiento helado entre los bloques nucleares, el botón rojo, los juegos de guerra, la escalada atómica y el fin del planeta. Ante esto, los refugios antinucleares eran una promesa de protección y supervivencia. Ese mundo se ha derrumbado. Sin embargo, hay días en que uno ansía aislarse, abrir un espacio de tiempo íntimo, olvidarse de la urgencia de la semana, la rutina, encerrarse con alguien amado, y crear un nuevo refugio antinuclear, abierto a la comida, la bebida y el placer íntimo.
Primeras instrucciones: los víveres
El plan es simple, armar con gestos y caricias las paredes blindadas, muñirse de los alimentos más deseados, las herramientas para el disfrute y las bebidas para combatir la sed. Comience llendo a su mercado favorito, fije la idea que quizás sea éste el último fin de semana del mundo. Use sus ahorros, arrase la tarjeta, compre aquello que ha postergado, elija lo que más le guste, busque los alimentos y bebidas que mayor placer le dan. Pida que se lo envien a la puerta de su hogar.
Viernes a la noche. Ingrese a su cubil. En el umbral, observa la noche, las primeras estrellas, los aromas de la primavera, el rocío en el aire. Espera allí el delivery de sus compras, armando el mapa de los días por venir. Al llegar, le da una propina generosa, quizás hasta excesiva y mira la sonrisa del changarín, mientras ingresa dejando atrás aquello que, quizás, no vuelva nunca a mostrarse igual.
Ponga en su equipo Brasileirinho (Maria Bethania), y vaya preparando sus alimentos. Caliente en una cacerola una lata de carne de cangrejo blanco con otra de champiñones, panaché de verduras y un peperoni specialitá. Sume galletas crocantes de maíz. Haga una ensalada de tomates cherries con aceite de oliva extra virgen; castañas de cajú y un menage a trois de corazones, 2 de alcaucil y 1, de queso azul. Doble programa de películas para la primera noche refugiados, en primer lugar la elegida es Dr. Strangelove (Stanley Kubric). Hilarante y genial, es una guía sobre Cómo dejar de temerle a la bomba atómica. Ya con el miedo hecho cenizas, Hechizo del Tiempo (Groundhogday) le mostrará los caminos del enamoramiento, y la posibilidad (y consecuencias) de despertarse todos los días, el mismo día. Acompáñela con helado, después, beba Kalhua con un hielo y en copas pequeñas. Sentirá el café, las especias secretas y el fuego alcohólico. Duerma. Descanse y sueñe con su cuerpo posado en una playa y la arena tibia. Duerma. Coma al menos, una trufa de chocolate y licor del Viejo Oso. Ame, ría, vuelva a dormir.
Sábado. Google maps le permitirá saber el estado de cada rincón del planeta. Si su computadora establece la conexión esto indicará que el mundo sigue allí. Prepare el mejor desayuno que imagine. Tostadas de pan multicereal Haus brot, dulce de frambuesa, rosa mosqueta, dulce de leche, miel blanca, queso philadelphia y manteca. Súmele frutillas, bananas, gajos de pomelo, pasas de uva y avellanas (todo mezclado con un yogur natural). Prepare un té Darjeeling Himalaya y otro English breakfast. Refresque el cuerpo con jugo de naranja con canela y un toque de lima. Prepare en su computadora, el compilado de las canciones más felices de sus vidas. Baile bebiendo algún Syrah Rosé de San Juan. Luego un Malbec joven de Mendoza y para terminar un espumante Brut.
Se ha quedado dormido abrazado, escuchando los diálogos de la ópera Carmen en la voz de Maria Callas. Tiene hambre. Su cena ideal será: palitos negros de hojaldre y parmesano para sumergir en un bol con mayonesa a la que le agregó jengibre rallado y huevos duros ahumados del barrio chino. Acompaña con trufas de roquefort y pimienta (Valenti). Campari y jugo de pomelo para la sed. Seguirá con dos baguettes rellenas con salmón humado y palta pisada con jugo de limón, salsa tabasco y cilantro y un torrontés Salteño. Como postre, disfrutará de un helado de crema con charadas de dulce de leche, nutella, almendras, chocolate, confites m&m y merengues molidos. Para llevarse a la cama, un Occumare Salgado le traerá al cuerpo, el sabor criollo del mejor chocolate amargo. Relátense cuentos, invente historias, arme un mundo ideal en el que despertarse mañana.
Domingo. Amanece y nada ha desaparecido. Quizás sólo el recuerdo de la semana. Sus cuerpos están colmados de placer. Bebe un jugo recién exprimido de naranja, pomelo y lima. En un video viejo, ha hallado Juegos de Guerra. La recuerda. Un joven entraba en las computadoras de seguridad de los EEUU y desataba un juego que anunciaba la tercera guerra mundial. Lejos de darle miedo, le da ganas de jugar. Juega en la cama: cartas, dados (algo difícil entre las sábanas), TEG (toma Kamchatka), ludo, ta-te-ti, veo veo, escondidas, gallito ciego. Quien pierda, estará encargado de armar las comidas del día, el otro, del servicio. Se ríe. Ya ha olvidado cuál era su trabajo o al menos que era lo que no le gustaba de él. Recuerda pasiones juveniles. Aquel viaje postergado. Si el lunes todo sigue allí, quizás en el horizonte esté Machu Pichu o Las Vegas y una apuesta de todos sus ahorros a segunda docena. O Tokio. Extraña algo de la intemperie. Piensa en un pic-nic. Abre las alacenas y empieza a llenar la canasta para su comida al aire libre. En sus platos estarán el agua (paté de trucha, caviar de pez lumpo, arenques ahumados), la tierra (queso de cabra herbes de provence, brie, camembert Piedras Blancas, peperonni picante specialitá, berenjenas asadas, zukini capresse specialitá, pommodori essiccati al sole, tostadas de cereal, pan alemán, bombones, dulce de membrillo, mantecol, guindas en almibar del Bolsón, castañas de cajú, ciervo ahumado) y el cielo (escabeche de pavita, codorn iz en escabeche) unidos en sus frutos para alimentar el amor.
La noche ha llegado, enciende velas. En una bandeja pondrá flores, frutas, manzanas verdes, peras, uvas, kiwi, papaya, un mango tierno y sedoso, frutillas maceradas en jugo de naranja y pimienta de Jamaica. Se sienta en su mesa, con ropa cómoda, liviana, recién lavada, por la ventana entra una brisa fresca, trae aroma al romero que crece salvaje en una maceta color teja. El mundo sigue allí, quizás con la misma urgencia. La guerra ha sido, al menos, aplazada y mañana será hora de salir del refugio. Siguiendo a los amantes piadosos de Lost in translation ha descubierto algo: el amor no salva, pero ilumina y ayuda a descubrir, nuestra fuerza antinuclear, el refugio interno en el que nuestra vida se recrea y late, el plano de la construcción de los gestos que sostengan una vida feliz posible.
Martín Auzmendi / Calixto Gattas
Una semana sin cortes
Hay tres preguntas fundamentales en la vida: ¿De donde venimos? ¿A dónde vamos? y ¿qué hay para cenar esta noche?. Woody Allen
Me dirijo a la cocina, sin ganas de cortar, cocinar, esperar. Trato de fijar la mirada en los tantos imanes de delivery de la nevera, no logro focalizar ninguno. La abro. Está deshabitada, fría, antártica. ¿Qué comprar para salvarme de este momento de desolación?
Primeras indicaciones
Vaya al mercado, super, chino o coreano, puede hacer la lista de compras hasta en el anverso de esas postales que regalan en los bares. Diez perlas para armar cinco collares. Piense en usted como un viajero que parte cada semana a una travesía de un horizonte misterioso, y va al puerto a obtener alimentos para el cruce oceánico de la semana. Y piense que comer, será una de sus fuentes de energía y placer. Y, ¿quiere usted negarse al placer o reducirlo a una pizza recalentada de pseudo muzzarella con aceitunas de cotillón?
Diez ingredientes, cinco comidas, un plato nuevo cada día
Esta es su lista: Los diez ingredientes: pollo, rapiditas Bimbo, queso brie, arroz carnarolli, cuadril, pan multicereal, aceite de oliva, plantas de hierbas, curry, vegetales congelados.
Día 1 – Pollo con Curry. Ya te cansaste de comer milanesas y pasta. Precalentá el horno 15 minutos. Poné una lata de curry al fuego (Yellow curry, Exotic food, Jumbo) hasta que hierva, luego mezclá con una pechuga cortada a lo largo en cuatro trozos, dos cucharadas de ensalada primavera (congelados, Granja del sol). Disponé en una fuente para horno, 20 a 25 min aproximádamente. Para acompañar: Hidratar 50gr. de cous cous (Tunisian) con 1/3 caldo de hierbas (Knoor) en medio vaso de agua por 7 minutos. Desgranar con tenedor y servir.
Día 2 - Rissoto de champiñones. Cuando invites a tu amiga que estuvo de viaje mucho tiempo hacele este plato que va a fascinarle, perfecto para primavera. Debés saltear dos puñados de champiñones (´Le chapeux´ versión ya fileteados), cebolla picada (Granja del Sol) y un toque de ajo (se consigue ya cortado, manipularlo con cuchara, y no dejará aroma en nuestra piel), agregar una taza de arroz (carnarolli Gallo), revolvé e incorporá media taza de vino blanco y de a poco todo el líquido que entraría en un chopp de cerveza de caldo de albahaca y ajo (knoor). Sin dejar de revolver a fuego medio. Cocinar 15 a 20 minutos, montar con queso parmesano y una cucharada de manteca, espolvorear con perejil picado (provensal fresca Menay´s)
Día 3 – Sandwich cool y rápido. Para ese miercoles que tenés que salir y llegaste muy tarde a casa. Tostá 4 rebanadas de pan multi ereal (Haus Brot), kit italiano, de Sueño Verde, (rúcula, radiccio, cherry y ajo). y mostaza antigua (Ariytza). Cociná en una sartén a fuego fuerte dos bifes de cuadril ( jumbo congelados) untados levemente con ajo (se compra fresco ya picado) y 8 tomates cherry. Armá tu sandwich y a disfrutarlo frente a alguna peli.
Día 4 – Vegetales con estilo: El trajín de la semana pone a prueba tus ganas de cocinar, querés algo fresco y liviano. Con estos vegetales basta. En horno a temperatura media horneá tres rodajas de calabaza (Menay´s) con aceite de oliva, tomillo y queso brie ( Piedras Blancas). Hacé una ensalada con tomates secos (hervir 1 minuto y dejar reposar hasta que el agua este tibia), lechuga, zanahoria, apio, radiccio, tomates cherry (ensalada Mixta Song), nueces y galletitas crocantes de anis y oliva ( barrio chino).
Día 5– fajitas de todo aquello que quede en la heladera. Vos no ibas a cenar, quizás apelar al delivery, pero de repente suena el timbre y llega una visita inesperada, un amigo del que hace tiempo no sabes nada. Podés sacar este plato de la galera para que en un par de minutos estén compartiendo una comida y charlando. Tortillas para fajitas 6 (rapiditas Bimbo), rellenalas con queso port salut, brotes de soja, verduras salsa de soja, pollo salteado con ají molido y alguna hierba que tengas en el balcón. Mandalo al horno hasta que funda el queso.
En nuestro cuaderno de bitácora podremos anotar estas recetas, el momento en que las probamos, la compañía, los recuerdos, y las visiones que nos trajeron. El viaje es largo, detengamosnos cada día frente a los fuegos y reiniciemos el ritual de la cocina, el placer de comer aquello que nace de nuestras manos.
Escrito en colaboración con Calixto Gattas
Hay tres preguntas fundamentales en la vida: ¿De donde venimos? ¿A dónde vamos? y ¿qué hay para cenar esta noche?. Woody Allen
Me dirijo a la cocina, sin ganas de cortar, cocinar, esperar. Trato de fijar la mirada en los tantos imanes de delivery de la nevera, no logro focalizar ninguno. La abro. Está deshabitada, fría, antártica. ¿Qué comprar para salvarme de este momento de desolación?
Primeras indicaciones
Vaya al mercado, super, chino o coreano, puede hacer la lista de compras hasta en el anverso de esas postales que regalan en los bares. Diez perlas para armar cinco collares. Piense en usted como un viajero que parte cada semana a una travesía de un horizonte misterioso, y va al puerto a obtener alimentos para el cruce oceánico de la semana. Y piense que comer, será una de sus fuentes de energía y placer. Y, ¿quiere usted negarse al placer o reducirlo a una pizza recalentada de pseudo muzzarella con aceitunas de cotillón?
Diez ingredientes, cinco comidas, un plato nuevo cada día
Esta es su lista: Los diez ingredientes: pollo, rapiditas Bimbo, queso brie, arroz carnarolli, cuadril, pan multicereal, aceite de oliva, plantas de hierbas, curry, vegetales congelados.
Día 1 – Pollo con Curry. Ya te cansaste de comer milanesas y pasta. Precalentá el horno 15 minutos. Poné una lata de curry al fuego (Yellow curry, Exotic food, Jumbo) hasta que hierva, luego mezclá con una pechuga cortada a lo largo en cuatro trozos, dos cucharadas de ensalada primavera (congelados, Granja del sol). Disponé en una fuente para horno, 20 a 25 min aproximádamente. Para acompañar: Hidratar 50gr. de cous cous (Tunisian) con 1/3 caldo de hierbas (Knoor) en medio vaso de agua por 7 minutos. Desgranar con tenedor y servir.
Día 2 - Rissoto de champiñones. Cuando invites a tu amiga que estuvo de viaje mucho tiempo hacele este plato que va a fascinarle, perfecto para primavera. Debés saltear dos puñados de champiñones (´Le chapeux´ versión ya fileteados), cebolla picada (Granja del Sol) y un toque de ajo (se consigue ya cortado, manipularlo con cuchara, y no dejará aroma en nuestra piel), agregar una taza de arroz (carnarolli Gallo), revolvé e incorporá media taza de vino blanco y de a poco todo el líquido que entraría en un chopp de cerveza de caldo de albahaca y ajo (knoor). Sin dejar de revolver a fuego medio. Cocinar 15 a 20 minutos, montar con queso parmesano y una cucharada de manteca, espolvorear con perejil picado (provensal fresca Menay´s)
Día 3 – Sandwich cool y rápido. Para ese miercoles que tenés que salir y llegaste muy tarde a casa. Tostá 4 rebanadas de pan multi ereal (Haus Brot), kit italiano, de Sueño Verde, (rúcula, radiccio, cherry y ajo). y mostaza antigua (Ariytza). Cociná en una sartén a fuego fuerte dos bifes de cuadril ( jumbo congelados) untados levemente con ajo (se compra fresco ya picado) y 8 tomates cherry. Armá tu sandwich y a disfrutarlo frente a alguna peli.
Día 4 – Vegetales con estilo: El trajín de la semana pone a prueba tus ganas de cocinar, querés algo fresco y liviano. Con estos vegetales basta. En horno a temperatura media horneá tres rodajas de calabaza (Menay´s) con aceite de oliva, tomillo y queso brie ( Piedras Blancas). Hacé una ensalada con tomates secos (hervir 1 minuto y dejar reposar hasta que el agua este tibia), lechuga, zanahoria, apio, radiccio, tomates cherry (ensalada Mixta Song), nueces y galletitas crocantes de anis y oliva ( barrio chino).
Día 5– fajitas de todo aquello que quede en la heladera. Vos no ibas a cenar, quizás apelar al delivery, pero de repente suena el timbre y llega una visita inesperada, un amigo del que hace tiempo no sabes nada. Podés sacar este plato de la galera para que en un par de minutos estén compartiendo una comida y charlando. Tortillas para fajitas 6 (rapiditas Bimbo), rellenalas con queso port salut, brotes de soja, verduras salsa de soja, pollo salteado con ají molido y alguna hierba que tengas en el balcón. Mandalo al horno hasta que funda el queso.
En nuestro cuaderno de bitácora podremos anotar estas recetas, el momento en que las probamos, la compañía, los recuerdos, y las visiones que nos trajeron. El viaje es largo, detengamosnos cada día frente a los fuegos y reiniciemos el ritual de la cocina, el placer de comer aquello que nace de nuestras manos.
Escrito en colaboración con Calixto Gattas
Thursday, June 01, 2006
la ninfa
12
medio día partido sobre la mesa
sangra lo que sé
sangra tanto como el día
tanto tierno de su carne, sangra
partes preciosas de su sangre, carne
rosas rojas plegadas entre la piel las piernas
la a la i
su menta, su aloe blanco, la flora
para los labios y la inundación de la vocal a
del rayo que electrifica qué ilumina
el cuerpo la rompiente las olas
el animal salvaje que, sangra
sangre o oh ooooh
nada
4
campari a las siete en espera
salvaje tu recreo en el msn, buscando hacer un hijo
criar un jazmín escribir un correo no deseado
mientras
llueve sobre la pantalla desprotegida
y todo el amor que te dijeron,
cabe en el 28 de tu Trash Can.
11
la naranja su jugo el calor de la hornalla, se huelen
las batallas perdidas hace 200 años, ya
son nombres de calles
de hijos de un equipo de la C,
asediado por el fantasma del descenso.
Solo eso sale de la tv que filtra rayos carnada un gusano sin seda.
la tv que te ilumina la escafandra de bronce que te cubre
los cuerpos sucios. Secos. Sin-sin. sin nadan.
1
sal de mar, oscura la flor posada en el pecho
el olor a su calvin klein, one, velado
el otro lugar del que participa
y el camino de pisadas para guiarte. No la brújula
no el horóscopo chino y su año perro.
No la boca abierta con la luz de una fogata.
No. No el sino de la luz apagada por los 30 Wats hechos astillas. Cristales.
Sal de mar sobre el diario
del año
del tsunami que lamió los cuerpos en su espesor
la densidad su consistencia.
La boca y su flor roja, carmín oscuro, como decís
aureola de mi ombligo vaho en mi boca
Vientre. Sal de mar, al fin, para la carne cruda
recién cortada, su sangre su código de barras.
Sal de mar para la arena espesa, sus espejitos incontables
la huella de una ola, y otra ola sobre la ola
y una sobre las olas. Y más. Olas. Pasos sobre las olas
Agua qué pasa, ola agua ola agua paso
Paso ola. La luciérnaga interna del mar, su sal
Sal de mar. sol de mar. mar
31
la ninfa blanca
yace acá cadaver su espuma
vestida en la seda. Mi boca cerrada da
cuerda al rio que la inyecta. Mis besos araña
los hilos de seda roja la escafandra dorada
que ausenta el aire de mí boca.
El mar como una sábana
en gotas un rocío salado
sal de mar y un enjambre de
varios besos. El cuerpo. Más
no fue el equipo de rescate sueco
ni la australia imperial, fueron los peces ciegos
la lluvia. Los perros. El año dragón que llegará.
Fue la mecánica de la luz. Las olas. El diario
la influencia de marte. Mirarte.
La fuerza de seda de la boca. Un jazmín. Tu
ninfa
blanca
mi vos.
mi
vos
medio día partido sobre la mesa
sangra lo que sé
sangra tanto como el día
tanto tierno de su carne, sangra
partes preciosas de su sangre, carne
rosas rojas plegadas entre la piel las piernas
la a la i
su menta, su aloe blanco, la flora
para los labios y la inundación de la vocal a
del rayo que electrifica qué ilumina
el cuerpo la rompiente las olas
el animal salvaje que, sangra
sangre o oh ooooh
nada
4
campari a las siete en espera
salvaje tu recreo en el msn, buscando hacer un hijo
criar un jazmín escribir un correo no deseado
mientras
llueve sobre la pantalla desprotegida
y todo el amor que te dijeron,
cabe en el 28 de tu Trash Can.
11
la naranja su jugo el calor de la hornalla, se huelen
las batallas perdidas hace 200 años, ya
son nombres de calles
de hijos de un equipo de la C,
asediado por el fantasma del descenso.
Solo eso sale de la tv que filtra rayos carnada un gusano sin seda.
la tv que te ilumina la escafandra de bronce que te cubre
los cuerpos sucios. Secos. Sin-sin. sin nadan.
1
sal de mar, oscura la flor posada en el pecho
el olor a su calvin klein, one, velado
el otro lugar del que participa
y el camino de pisadas para guiarte. No la brújula
no el horóscopo chino y su año perro.
No la boca abierta con la luz de una fogata.
No. No el sino de la luz apagada por los 30 Wats hechos astillas. Cristales.
Sal de mar sobre el diario
del año
del tsunami que lamió los cuerpos en su espesor
la densidad su consistencia.
La boca y su flor roja, carmín oscuro, como decís
aureola de mi ombligo vaho en mi boca
Vientre. Sal de mar, al fin, para la carne cruda
recién cortada, su sangre su código de barras.
Sal de mar para la arena espesa, sus espejitos incontables
la huella de una ola, y otra ola sobre la ola
y una sobre las olas. Y más. Olas. Pasos sobre las olas
Agua qué pasa, ola agua ola agua paso
Paso ola. La luciérnaga interna del mar, su sal
Sal de mar. sol de mar. mar
31
la ninfa blanca
yace acá cadaver su espuma
vestida en la seda. Mi boca cerrada da
cuerda al rio que la inyecta. Mis besos araña
los hilos de seda roja la escafandra dorada
que ausenta el aire de mí boca.
El mar como una sábana
en gotas un rocío salado
sal de mar y un enjambre de
varios besos. El cuerpo. Más
no fue el equipo de rescate sueco
ni la australia imperial, fueron los peces ciegos
la lluvia. Los perros. El año dragón que llegará.
Fue la mecánica de la luz. Las olas. El diario
la influencia de marte. Mirarte.
La fuerza de seda de la boca. Un jazmín. Tu
ninfa
blanca
mi vos.
mi
vos
mi mundial - lo que viene
Cansado de la previa del mundial, los oráculos catódicos, las reuniones secretas, las sumas y restas de cuerpos con nombres circunstanciales, el baile de monedas de oro, las sonrisas oxidadas, los ex - todo, los futuros murguistas desatados de sus palabras, los mentirosos, los horribles, los desagradables, los movileros inmóviles, la fanfarria descorazonada, los nombres falsos, los hombres falsos, los diagramas tácticos, los dientes apretados, los C de capitán, los jugosos más que jugadores, los jíbaros, los jedientos, los jodones, los cagones, los mormones, los inmortales, los de la luz de 1000 wats, los falsos profetas. A todos ellos, esto es fútbol. Y juego mis fichas antes que ruede la pelota. Estos son mis 10 pronósticos:
Argentina va a ser Campeón Mundial
Cambiasso va a meter un gol en la final (tuve una visión hoy mientras bajaba Borges en el 55)
Mucho Tevez en los siete partidos, y mucho es Mucho. Aguante PiolaVago.
Brasil va a ser un fiasco, lo van a desbordar por todos los laterales. Corrida hasta el fondo, centro atrás, y en el centro del área la meto hasta yo dormido como un domingo a las 7 de la mañana, todavía con la frazada enroscada en las piernas.
Palacio va a hacer un gol al menos, uno importante seguro.
Abondanzzieri va a atajar al menos un penal en un partido.
De Heinze, poco y nada. Sí Milito, el de rulos.
Va a haber un jugador de un circunstancial equipo contrario que va a sufrir en un mismo partido la clase de potrero de Coloccini y la rudeza de potrero muy cerca del tobillo, y muy cerca es Muy cerca. El árbitro no lo va a ver.
Ole va a hacer un chiste sobre que el equipo de Serbia y Montenegro presentaba un mediocampo “muy dividido” y que el Team Argentino aprovechó esos espacios.
Argentina va a extrañar la clase ignorada por los grandes multimedios del “gomero” Santana, su bicicleta mágica, su furia ciega, su hambre de gloria.
Holanda. ¿Quién? ¿La de nedernthal?
Todos se van a plegar al análisis riguroso y obsesivo del Sr. Bilardo. Basta de Bilardo. Basta, por favor. Lo ruego. No lo aguanto más.
todo el coro de bufones patéticos de Fox Sports van a bailar al ritmo de las estupideces de Niembro. Muéranse. Muéranse de una forma fea. Grises.
en el equipo que juegue la final habrá tres o cuatro cambios respecto al del partido inicial. Uno de los que ingrese hará un gol en la final.
Argentina ganará un gol en el alargue.
Ojo con México.
¿Messi? Si, va a andar, pero su mundial es el proximo.
Argentina va a ser Campeón Mundial
Cambiasso va a meter un gol en la final (tuve una visión hoy mientras bajaba Borges en el 55)
Mucho Tevez en los siete partidos, y mucho es Mucho. Aguante PiolaVago.
Brasil va a ser un fiasco, lo van a desbordar por todos los laterales. Corrida hasta el fondo, centro atrás, y en el centro del área la meto hasta yo dormido como un domingo a las 7 de la mañana, todavía con la frazada enroscada en las piernas.
Palacio va a hacer un gol al menos, uno importante seguro.
Abondanzzieri va a atajar al menos un penal en un partido.
De Heinze, poco y nada. Sí Milito, el de rulos.
Va a haber un jugador de un circunstancial equipo contrario que va a sufrir en un mismo partido la clase de potrero de Coloccini y la rudeza de potrero muy cerca del tobillo, y muy cerca es Muy cerca. El árbitro no lo va a ver.
Ole va a hacer un chiste sobre que el equipo de Serbia y Montenegro presentaba un mediocampo “muy dividido” y que el Team Argentino aprovechó esos espacios.
Argentina va a extrañar la clase ignorada por los grandes multimedios del “gomero” Santana, su bicicleta mágica, su furia ciega, su hambre de gloria.
Holanda. ¿Quién? ¿La de nedernthal?
Todos se van a plegar al análisis riguroso y obsesivo del Sr. Bilardo. Basta de Bilardo. Basta, por favor. Lo ruego. No lo aguanto más.
todo el coro de bufones patéticos de Fox Sports van a bailar al ritmo de las estupideces de Niembro. Muéranse. Muéranse de una forma fea. Grises.
en el equipo que juegue la final habrá tres o cuatro cambios respecto al del partido inicial. Uno de los que ingrese hará un gol en la final.
Argentina ganará un gol en el alargue.
Ojo con México.
¿Messi? Si, va a andar, pero su mundial es el proximo.
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