Sunday, August 05, 2007

escribir

Escribir. El vuelo del pájaro pintado con un encendedor. La cuna del sillón. La cama en el pecho durmiéndome. Escribir la manta negra y mi pecho desnudo. Los pasos. La mugre. Escribir algo de los cincuenta televisores titilando. La basura soviética de hormigón. Escribir en inglés. Enmarcando. En mi monstruo. En mi miedo. En mi hambre. Abrir los ojos. Cerrarlos. Abrirlos. Escribir.

Thursday, July 19, 2007

Constantinopla

Caja de música en la panza

A veces un vals, cha cha cha

una raíz que se seca

Me sana. Una raíz que me hunde. Me saca.

Libro alcohólico que me dice que si.

Abiertas las aguas del mar

Como una res,

mi boca cuando duerme

Una mariposa.

El Bósforos marino, Dardanelos, Mármara. ¿Dónde están esas palabras en mí,

memoria?

Me-mo-ria:

Causas que impulsaron el descubrimiento de América:

La unificación de los reinos de España

La toma de Constantinopla por los Turcos que corta las rutas comerciales a

Oriente.

Y en la Y de cristal, hay dos aceitunas, y atrás están los turcos, Constantinopla travestida en Estambul, Istanbul, Monstruo negro y brillante. Y ahí estoy yo

Memoria

Y el mar, los barcos oxidados y las plegarias en el aire tres veces por día, como anzuelos,

Boyas que señalan un canal, fuego. O no. Las cenizas del fuego.

Techo, refugio, caja de música en mi panza

A veces un vals, la sed, una raíz

Fantasma

Constantinopla Galatea Irán / Rara Tierra Roce

Bósforo Mar Atlántico / Bangkok Lluvia Mezquita

Azufre Azafrán Arena / Rosas Rea Plegaria

Fuego Fiaca Feroz / Ron Bolsa Tiembla

Laberinto Labio Cielo / Patio Pies Desnudo

Mugre Manta Seda / Peces Luna Lágrima

Liras Grecia Asia / Tren Oscura Miel

Torre Nocturna Seres / Canela Azulejo Res

Barro Barco Istambul / Leña Suelo Luz

Tuesday, July 17, 2007

fantasma a la vera del Tamesis

Verde

¡Adelante!

sobre los márgenes del río, una calle, un hotel, la vereda geométrica y sus sombras.

Caminata con el paraguas como bastón.

Hacia un mar, van los peatones, los fantasmas y los duelistas que reciben el Bang. Pero de esas muertes quedan los fantasmas, el asfalto, los libros, la paz.

Londres a las 2 de la mañana es una cama deshecha, húmeda de cerveza Ale, la espera en la cima del sueño que me muerde la nuca, un gran paraguas de palabras, un rio negro, un continente, el océano Pacífico seco, una botella de whisky de 1890, un hindú, un fantasma que me duerme, una luz verde que no deja cruzar, el taxi fúnebre, las esquirlas de mi guerra de algodón.

Son las ganas de beber. De perder.

Tuesday, May 01, 2007

brillante
















Brillante, el espejo rompe la foto,

No. La sombra no se ve en el espejo.

Ni la foto, ni yo. Brillante yo, en el espejo,

Mi sombra, no. En el espejo, yo no. Brillante, yo no.

El espejo brillante rompe la foto.

La foto no rompe. La foto brillante, yo no.

Yo, brillante. Yo. No.

Alas

Alas entre la fauce, mano, tren de madera,

Mi boca. Es el día, anoche, donde se hacen agua los ojos.

Y cuando sube el morro, su vestido rojo con dianas

Hace de mi corazón un blanco, un papel, una mano abierta

la que busca algo en la heladera a las 4 de la mañana

la que saluda desde un barco

la que no duerme abajo de la almohada

alas que no se ven, su vuelo

desierto de un cuerpo desnudo

enredadera que me crece, helada.

Y cuando corta el morro, su vestido rojo con perlas

Hace de mi corazón un blanco, un campo alambrado

Una mano abierta

Cafetería







(Come chocolates, pequena;
Come chocolates!
Olha que não há mais metafísica no mundo senão chocolates.
Olha que as religiões todas não ensinam mais que a confeitaria.
Come, pequena suja, come!
Pudesse eu comer chocolates com a mesma verdade com que comes!
Mas eu penso e, ao tirar o papel de prata, que é de folha de estanho,
Deito tudo para o chão, como tenho deitado a vida.)

Sunday, March 18, 2007

Breve postal de una noche con vodka




Agua blanca trepando mi espina dorsal

Blancos afuera donde apunto

Río, escondo. Siluetas de mi aburrimiento.

Manos hechas pedacitos en un álbum familiar.

No encuentro la rima

Para la palabra iluminar

pero la luz funciona igual.

Un trueno no ilumina pero avisa.

Un avión hace posible volar.

Las llamadas perdidas

no se pueden recuperar.

El vodka con hielo me ayuda a esperar.

Algunas noches sé

Y otras salgo a buscar

Saturday, March 10, 2007

chino


Una llama blanca en un vaso de vidrio biselado. Chino y pequeño. Repetido a docenas en la casa de la ‘nueva esperanza’. El fondo de las mesas tendidas como camas de hotel, pliega las llamas de las manos que te tocaron. Hay un hombre enfrente con la mirada seca y negra haciendo pedazos la caminata de la señorita que lleva en la mano una botella de vino. El mapa que lleva la etiqueta no creo que sirva para nada, ni que nadie lo siga. “Lave la joven”: el cuadro en la pared tiene instrucciones de uso, no creo que sirva para nada, ni que nadie las siga. Una llama blanca en un vaso de vidrio biselado. Me acordé cuando y dónde era que iba a verte.

La comida: Cabrito cordobés braseado
Cortes mixtos de cabrito braseado, batatitas confitadas con manteca de hojas de curry, maranjas, vainilla y pimienta de Jamaica, ensalada de pequeños brotes, naranja, tomates secos, perejil, ciboulette, cilantro y reducción de vinagre de Jerez, orejones y naranja.
El lugar: Freud & Fahler

Friday, February 23, 2007

negro, Martin


Manos palpando el nombre, Martín, la humedad relativa en el aire, su fórmula en que cae según el viento, la forma de la piel en el pasadizo de la cama. La niebla en el sueño. La niebla en el agua. La niebla en el nombre, Martín.

un globo rojo

el mar negro
en sus manos
brillaba como un pez
una batalla, un globo rojo.
Pero ni siquiera así
sus aromas o tormentas se me pegaban a la piel.
Lo que quedaba entre las paredes de los cuartos
era el cuerpo, las astillas de humedad
plegada entre las sábanas, un viento hecho pedazos,
la botella de blanco vacía, la boca roja en una copa.
Oxidado como el fuselaje de un avión viejo
viaja la memoria nadando, casi sin aire,
submarina en mi pileta.
A veces se viste de negro
a veces brilla como un pez
una batalla,
un globo rojo.

Mafia

Un beso en la sábana, atrás de la almohada. Caramelos encima de las manos, rodando. Verdes, azules, lilas, su nombre, verdes, azules, lilas y de nuevo su nombre. Tickets electrónicos entre las páginas del libro de la Historia. Aeroparque ocho treinta, seis de abril A.M. Antes de los pies desnudando azulejos, el frío de la ventana abierta que trae los once pisos de a uno, sus metros y el horizonte como una esponja mordiéndome los ojos. Un beso en la boca riendo mientras el día que llega trae amantes a la memoria, el pelo agitado en el almohadón chino y las raíces de tus labios tejiendo pieles salvajes en mis pies. Los vuelos, el vuelo, vuelo contra la niebla electrónica en el canal de la TV, y yo que abro los sobres de la plata para desparramar el calor en la playa como una frazada, la luz, luces, las luces. Cuando vuelva de mi ciudad nueva, con las flores llenas de manos y un río negro pegado en la espalda, ahí sí, abiertos los dedos de la mano que toma como un libro lleno de polvo, como un regalo de luces, la boca en la madrugada, un rayo, cuando vuelva, sí, cuando vuelva si, cuando vuelva, sí. El cuerpo en el espejo no se siente ni en el olfato de los caballos en la noche. El cuerpo en el campo no se ve ni en la vista de los caballos en la noche. El cuerpo en el espejo, no. Perlas rojas, aguachentas y pegajosas en la punta de los dedos, rodando como caramelos. Una hora para el check in y los aviones, lejos, se aprestan a salir. Los aviones que le pasan por encima tirándose en ruinas contra las luces. El faro en la palma de la mano, en una brasa quemando los tres minutos en que se termina la noche. Mi mafia que queda en la cama, como la humedad, un sueño, el fuselaje de un avión estrellado.

Thursday, January 11, 2007

Vuelta a la ...

"Nous sommes en 50 avant Jésus-Christ. Toute la Gaule est occupée par les Romains... Toute ? Non ! Un village peuplé d'irréductibles Gaulois résiste encore et toujours à l'envahisseur. Et la vie n'est pas facile pour les garnisons de légionnaires romains des camps retranchés de Babaorum, Aquarium, Laudanum et Petitbonum"

Ya no hay ni Jesus ni Cristo, ni traducciones en ibérico que sobrevivan, casi todo está conquistado y no en mis manos, los Galos son también Gauloises, negros, sin filtro y no los que fuma dios, sí Serge, el francés es más claro en mi boca, que un durazno de verano, conozco el sabor del jabalí, no la pócima de la marmita, he dado la vuelta a la Galia, a la ciudad puerto, al arroyo Pacífico y al colchón de la cama, más de dieciseis veces, el invasor está siempre en la puerta, calles, oficinas, espalda, pliegue de la mano y en las palabras. Pero sigue habiendo un grupo de irreductibles, monstruosos, bellos y armados en belleza, coraje, humor y amor. Y hay una Galia. En el 83, 88 y en este 07.

Thursday, December 28, 2006

Wednesday, December 20, 2006

la construcción de un barco en tres pasos y su posible utilización como sombrero para cuando la casa amenaza naufragar entre...

... los mil milímetros que caen en mi calle en unos veinte, veinticinco minutos una noche de diciembre y solo con la estimable ayuda de dos francesas, un secador, dos valerinas, la música de Pink Floyd y Los Lobos y un balde se hizo posible salir a flote






casa


Una casa (del latín casa, ‘cabaña’) es vivienda construida por el hombre que no suele superar los 2 ó 3 pisos de altura. Funciona como un refugio contra la lluvia, el viento y demás agentes meteorológicos y de posibles intrusos humanos o animales. Cuando está ocupada permanente como vivienda por los seres humanos, una casa es llamada hogar. La gente normalmente esta ausente de su hogar la mayor parte del día para realizar sus labores de trabajo o por recreación, sin embargo típicamente regresan a ella para dormir.
Una casa tiene generalmente por lo menos una entrada o más, normalmente en la forma de una puerta o un portal. Muchas casas tienen puertas traseras que se abren en el patio trasero y pueden poseer cualquier número de ventanas.

Tuesday, December 19, 2006

Una pared vieja, un gato que espera, Rita que se aleja y la venecita de latex


Gatos que crecen
Fantasmas

Entre las huellas de la carne testigo
Ojos rojos sobre la sábana

Almohada

Desierto.

Los colores
Son el amor

La espina dorsal

Un viaje y la palma que roza la mejilla.

hay Gatos que trepan
Fantasmas

Entre las paredes que hacen arcadas
De humedad
Entre rios internos y la sed solar a la mañana.

Los colores
Son el ardor

Las plumas de las alas
en las gotas de la noche
en la cama.
los gatos
testigos
el color
amor
no

uno

Mas ¡Oh buen Dios! ¿Qué título daremos a la suerte fatal que agobia a la humanidad? ¿Por qué desgracia o por qué vicio, y vicio desgraciado, vemos a un sinnúmero de hombres, no obedientes, sino serviles, no gobernados, sino tiranizados; sin poseer en propiedad ni bienes, ni padres, ni hijos, ni siquiera su propia existencia? Sufriendo los saqueos, las torpezas y las crueldades, no de un ejército enemigo, ni de una legión de bárbaros, contra los cuales hubiera que arriesgar la sangre y la vida, sino de Uno solo, que no es ni un Hércules ni un Sansón; de un hombrecillo, y con frecuencia el más cobarde y afeminado de la nación, que sin haber visto el polvo de las batallas, ni haber siquiera lidiado en los torneos, aspira nada menos que a gobernar los hombres por la fuerza, incapaz como es de servir vilmente a la menor mujercilla ¿Llamaremos a eso cobardía? ¿Llamaremos cobardes a los que así se dejan envilecer? Que dos, tres o cuatro personas no se defiendan de uno solo, extraña cosa es, mas no imposible porque puede faltarles el valor. Pero que ciento o mil sufran el yugo de Uno solo, ¿no debe atribuirse más bien a desprecio y apatía que a falta de voluntad y de ánimo? Y si vemos no ciento, ni mil hombres, sino cien naciones, mil ciudades, un millón de hombres, dejar de acometer a Uno solo y prestarle vasallaje, mientras que éste los trata peor que infelices esclavos, ¿diremos que sea por debilidad? Todos los extremos tienen sus límites: dos y aún diez pueden temer a Uno; pero no será por cobardía el que mil, un millón, un sinnúmero de ciudades, no se defiendan de él, puesto que la cobardía no puede llegar hasta este punto, así como el valor no se extiende tampoco a que uno solo asalte una fortaleza, acometa a un ejército o conquiste un reino. ¿Qué monstruosidad pues será ésta que, ni el título merece de cobardía que no halla nombre lo bastante vil, que por su bajeza se resiste la naturaleza a conocerla y la lengua a pronunciarla? Póngase cincuenta mil hombres para combatir contra otros cincuenta mil; dispóngase la batalla y llegue el momento de acometerse, los unos peleando por su libertad y los otros para arrebatársela; ¿A favor de qué partido se prevee la victoria? ¿cuáles irán más animosos al combate, los que aspiran al mantenimiento de la libertad en recompensa de sus sacrificios, o los que van a derramar su sangre para vivir en esclavitud?

(extraido de "La servidumbre voluntaria")